Hoy no busco....
recobrar fronteras ya perdidas
en batallas sangrientas e inhumanas
en las que he ido dejando parte de mi misma,
hasta quedar ciega, muda y mutilada.
Busco acaso....
la palabra que se desbarrancó
en ese abismo que lleva al mismo infierno,
la palabra no escrita,
el ácido verbo.....
o la flor del paraíso
que murió de desnutrición,
en un invernadero.
Busco ebria.... o lúcida,
la misma senda
que se llevó a quien más me amaba,
no a quien más amé,
sino a aquél que dio....
sin recibir nada.
Vaya ironía de la vida,
fui ciega al amor verdadero
y aquí estoy....
muda y mutilada.
Se fueron de mí
las palabras y su sonido
y perdí mi corazón en tanta...
tanta batalla.
Entre lo que no busco y lo que busco,
entre lo que quiero y no quiero,
hay tantas desigualdades......
tantos desaciertos....
tantas fantasías que equivocaron de andén,
tantos trenes perdidos,
que me sacude la sangre este haber vivido
o...... vivir...
Sin saber, ni dar, ni recibir....
Nada.
María Magdalena |