Me doy cuenta que oscurece.
Mis manos sostienen mi cara con los codos apoyados en mis piernas. Estoy sentado en el banco de la plaza pensando, …creo que pensando.
Siempre digo que los jóvenes no tienen pasado. Últimamente noto que mis pensamientos van más hacia el pasado que al presente y el futuro.
Vivo el presente, vislumbro un futuro cercano, pero algo me obliga a retroceder en una mezcla de nostalgia y pesadumbre.
Tener un juguete, jugar con los compañeros en el colegio, ir de paseo, tener una motocicleta, una novia, un traje, un titulo, trabajo, casarme, una casa, hijos, vacaciones, automóvil, ser reconocido en el trabajo y en la sociedad, ser familia, tener nietos. Mis principales sueños.
Creo que nacemos con una carga de sueños. Muchos, poco a poco se hacen realidad y otros tantos se esfuman. Solo algunos van quedando con posibilidades de concretarse.
Existe un tiempo en que comienza a pesar el pasado y como una poderosa mano va frenado nuestro andar; hasta que te sienta en un banco de una plaza y comienzas a mirar el atardecer.
|