El amor, como una enfermedad, sólo puede entenderse si se siente. Por eso, Daniel Alcides Carrión se inoculó la verruga: de haber estado sano, habría escrito un bonito tratado sobre la Bartonellosis peruviana, pero no la habría curado. (1)(2)(3)
(1) En realidad, Daniel Alcides Carrión no curó la Bartonellosis peruviana, pero su sacrificio fue determinante para la identificación de la enfermedad y su posterior tratamiento. Pero como cuento, queda mejor de la forma en que lo escribí.
(2) Si Daniel Alcides Carrión se inoculó la verruga con la idea de estudiar los síntomas de la enfermedad, pero sin ninguna intención de morir a causa de ella, entonces no se sacrificó en sentido estricto: sólo calculó mal. Luego, no es mártir, sólo fue incauto e imprudente.
(3) De (1) y (2) se puede concluir que el amor no es más que un mal cálculo, y que uno puede morir a causa de él. Pero esto es demasiadísimamente verdadero, y no funciona como cuento.
|