EL ¨RUTINARIO MANTRA¨
Si, seguro, no puede ser de otra manera, es lo mejor, no puede ser de otra manera, no puede ser de otra manera..se repetía a sí misma una y otra vez mientras dejaba que sus pies y el resto de su cuerpo siguieran moviéndose en la misma dirección, sentía incluso que sus pies no eran parte de ella, que se dirigían por su cuenta sin que ella les diera ningún mandato, los percibía como sus guías, eran ellos los que la llevaban hasta allí y por algo sería. Por algo sería, era lo mejor, no puede ser de otra manera, no puede ser de otra manera, seguía repitiéndose una y otra vez. Había muchas señales que le indicaban que ese era el camino, debía estar escrito todo en algún sitio; está escrito, su cuerpo se lo decía, sus piernas se lo decían, sus brazos se lo decían, sus pies, todo la llevaba hasta allí como si de un imán se tratase, y ella no podía hacer otra cosa que entregarse a su destino. No, en esta ocasión estaba claro, era algo que estaba fuera de su alcance, esto ella no lo podía controlar, no podía, era absurdo empeñarse en cambiarlo, era lo mejor, y sólo podía abandonarse, hay cosas que tienen que ser como tienen que ser, esto si que no, esto si que no puede ser de otra manera. Seguro que es lo mejor, no hay otra manera, no puede ser de otra manera, no paraba de repetirse este mismo mantra una y otra vez, una y otra vez como todos los días hacía camino del trabajo.
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