La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / onaleb / sobre(cómo)vivir

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo  Añadir en Facebook [C:370447]

El cielo es rojo.
También tiene rugosidades, sombras, ocasos, vacíos, insectos y pasto. El cielo, amigos, es rojo. Ahora mismo lo estoy viendo. Mi cuerpo y mis ojos lo están percibiendo, ahí está, arriba, es cosa de levantar mi vista y notar que el cielo es rojo. No es porque algo de comunista tenga, sino porque simplemente el cielo es rojo, sino porque simplemente levanto mi cuello y miro hacia arriba y allí está, un cielo hermosamente rojo, recién hecho, recién descubierto, recién armado por mi, por él, por nosotros.
El cielo, aquella definición como cualquier otra.
Cielo es lo que permanece arriba, lo que está sobre nuestros hombros, sobre nuestra cabeza. Aquello que nos tapa como un enorme sombrero. Y ahora mi cielo es rojo. No hay más vuelta que darle. Mi cuello eleva mi cabeza y lo primero que veo es aquel rojo, entonces, por definición, mi cielo ahora es rojo. Nada de celeste, ni negro, ni azul, ni gris. Ahora es rojo, ahora que estoy tirado sobre una calle cualquiera, mirando agónico un desenlace que se puede parecer al infierno pero que en realidad deja de ser vano y desdeñable tan solo porque la apreciación de mi cielo rojo es una visión nueva y renovadora, es una visión que no aparece en los libros ni en las definiciones comunes, es una definición que yo he inventado al saltar un poco más allá de los limites del racionalismo. Y bueno, ese cielo, Ese cielo que está incrustado en la pared contra la que he chocado hace algunos minutos es lo que me alienta a seguir viviendo, ese cielo que para cualquier otro sería su sangre resbalando hacia la sucia vereda por la inmutable ley de gravedad es el que me motiva ahora, tendido sobre el pavimento helado y ensordecedor de una calle cualquiera después de haber sido impulsado varios metros por aquel automovilista borracho.

Texto agregado el 15-09-2008, y leído por 129 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
2008-09-18 04:18:54 Pues a mí me parece un buen intento la explicación posterior; quizás podría expresarse más poéticamente pero valoro ese querer reapropiarse de lo que parece obvio. Lo sorpresivo del final es según yo el efecto de la imagen, como si de veras pudiérase pasar un momento de reflexión ad portas de una muerte por accidente. quilapan
2008-09-16 13:29:19 Mira, si reduces la parrafada final y lo pnes así, el relato gana en efectividad. me gustó mucho. "El cielo, aquella definición como cualquier otra. Cielo es lo que permanece arriba, lo que está sobre nuestros hombros, sobre nuestra cabeza. Aquello que nos tapa como un enorme sombrero. Y ahora mi cielo es rojo. No hay más vuelta que darle. Mi cuello eleva mi cabeza y lo primero que veo es aquel rojo, entonces, por definición, mi cielo ahora es rojo. Nada de celeste, ni negro, ni azul, ni gris. Ahora es rojo, ahora que estoy tirado sobre una calle cualquiera,después de haber sido impulsado varios metros por aquel automovilista borracho". De esta manera ahorras explicaciones que un lector como mereces ya las hace por su cuenta. Deja que tus lectores descubran lo que falta. A veces lo harán y te sentirás bien. A veces no lo comprenderán y habrá que empezar de nuevo, o sabrás que no te merecen. Escribes muy bien. Suéltate. Un abrazo tiralineas
2008-09-16 02:08:53 jaja, muy interesante juego literario que lleva a un final sorpresivo. Saludos. balbino
2008-09-15 01:44:05 Interesante, me gusta como va. ludwingstar
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]