Por Favor!
Anda en la mente, se pierde unos instantes, vuelve, acaricia y martirisa.
Cómo explicar ahora esta culpabilidad, esta enorme incertidumbre, el deseo que resbala y se pierde, sólo para volver a encontrarse en sus ojos.
La niña perdida vuelve, se abraza a una ilusión, mira con los ojos color de miel, por el pórtico donde desaparece cada mañana, la niña lo despide con el calor guardado todo la noche, para él y el no llega o llega tarde.
la niña sabe, la mujer oculta, la niña mira con valor y coraje, la mujer calla restregando mano con mano el sabor de la traición, haciéndolo pedazos para ver si el dolor se aplaca, la niña mira a la mujer, sus despojos y su enojo, se le ríe en plena cara y le dice !Cobarde!, enfrentalo, dejalo, traicionalo.
La mujer la mira con el rabillo del ojo pegado en el marco del espejo y grita a solas y se enfrenta a la niña.
Se entrelazan en una pelea y gana la mujer con sus represiones y amarguras atadas en el alma, como lastre pesado que no deja volar.
El niño la saluda, la saluda y le dice quién es, ahora que hará la niña?, porque la mujer se lo advirtió, le dijo que no se meta, le dijo !Es peligroso!, le dijo !buscá tu sonrisa entre otros labios!, le dijo, abandonate a este presagio, a esta aventura de seguir viviendo dentro mío, de llamarte como quieras y veas por conveniente, mas busca la prudencia en los ojos míos y no en los suyos.
Ahora el niño aparece y con voz tierna de infante inocente, le revelea quién es él...
El niño, el niño te vio!!!
ahora niña, duerme y despierta a la mujer.
Calma, prudencia, libertad, controla las manos, controla el decir.
guárdate niña.
porque el niño te vio... |