Y sonó el clarinete ...
Sonó la vida ...
Sonó el amor...
Un ángel varó en su cabeza desperezándose y pintándose la sonrisa mas increíble.
Las notas huían apresuradas, ocultando el perenne terror al encierro eterno,
formando e hilando con el aire tan atractiva armonía.
Sus ojos , tan ojos como nunca, destilaban miel, esparciéndolas a los presentes,
mediante miradas resplandecientes de placer.
La melodía llevaba a las notas de un lado a otro de la felicidad.
Estas fuera de sí, jugaban a cambiarse el nombre para darle una sorpresa a ella ...
MI
DO
RE FA
SI
SOL LA RRE
CO CA NOS MI
Y corría el día y corría y corría el amor...
Y la música transformaba a su alma en escudo contra las tristezas y le llenaba el corazón de esperanzas verdaderas.
Y quien prestara a atención , podía leer entre la melodía, con un fondo color cielo, lo que las notas le escribían ...
continuamente...
C O R R E C A M I N O S
y correcaminos, convertida en música , corre tras la vida ...¿ o la vida tras de ella?
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