Súbitamente al llegar la noche él aparece, delante de sus narices y ella no puede pensar en otra cosa, puramente obsesionada. Y es que él está siempre tan cerca pero tan lejos, como detrás de un cristal. Ella le hace señales para que la entienda, hay tantas cosas que expresar pero tan hostil medio… Por eso lo intenta, baila, lo reta, cada vez, pero él es impasible, estático, sólo brilla cada vez más fuerte y ella se eclipsa, es tan hermoso… quiere besarlo, tocarlo, tanto que la enfurece, la hace brincar como loca, ebria de tanta luz. Quizá es que no se expresa bien, quizá es que no la entiende detrás de ese cristal, pero es que si se acerca más se quema… y eso duele. Así que disimula, hace como que se va y luego vuelve, a ver si él le hace caso, si se mueve o algo…, pero nada, siempre es lo mismo, ni un paso, a veces le parece de otro planeta, otras cree intuir que brilla más fuerte, sólo para ella, como una furtiva señal, como si fuera su extraña forma de decirle que la ama, entonces ella vuelve a lo mismo, a ver que pasa, a ver si esta vez al fin sucede… Pero un momento, ¿y si no puede?... ¿y si por alguna misteriosa razón él no pudiera comunicarse de otra forma? Se para en seco… ¡tiene que intentarlo!, tiene que arriesgarse y acercarse a él lo máximo posible, quizá si se pega mucho a su escudo-cristal pueda oírlo al fin… incluso fundirse con él!!!
Crrrrashhhhquerrrrzzzzzzzshhhh
La polilla cae fulminada al suelo del escenario.
Todos aplauden y se apaga el foco principal hasta la próxima actuación.
**HISTORIAS IMPOSIBLES
|