Cuando mi corazón deje de pensar
seré un poco más felíz;
Cuando bailo:
Siento cada clave, cada melodía
Con ellas y sin ellas bailo igual;
ahí mi corazón deja de pensar
y se confunde con el compaz.
Mis manos se adueñan de sus manos,
sus hombros, su cintura y hasta de su mentón.
Las miradas mutuas crían sonrisas;
y me arrodillo como si fuera
una reverencia de tu danza.
Puedo bailar con cualquier mujer
mientras la busco a ella;
la blonda que usa aros grandes
la artista de la piel,
para bailar bachata y salsa.
Me molesta que el mundo sea tan grande
que la distancia sea tan larga
pero me gusta que valga la pena llegar.
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