Soy responsable de mis propios actos pero la falta de elocuencia entre ser prudente y vivir libremente me ha dejado marcas en el pecho… no quiero repetir errores pasados, temo a las consecuencias, a aquellas que no se ven, a que la próxima vez las marcas sea yo quien las haga y siento temor a que el aire se vuelva a ennegrecer y no pueda contener ni los deseos ni las circunstancias. |