Agardezco tu comentario más que tu puntuación, puedo concoer mis áreas de oportunidad, gracias.
Magía interna 007 Har y Entei
Ya han pasado cuatro semanas desde que Altair llego a la casa de Siphr. Un viernes por la noche mientras Altair ya duerme, tocan la puerta de la casa, Feiro abre la puerta y mira a dos hombres, uno sin camisa y joven, el otro viste un traje oscuro, tiene una fisonomía de un hombre de cuarenta años.
- Buenas noches – dice amablemente el hombre de traje.
- ¿Señor Har? No le esperaba – le contesta Feiro – hasta la llegada de la señorita Siphr y el señor Leonardo.
- Lo sé, aquí traigo una carta de la señorita Siphr, parece que algunos acontecimientos han requerido que adelantemos al novato.
El señor Har saco de su bolsillo una pequeña hoja en color verde esmeralda, Feiro la recibe y desdobla, se da cuenta que está vacía, Har toca con su dedo índice la esquina superior derecha y las palabras empiezan a aparecer, como si se tratase de una presentación de power point:
“Mi muy apreciable Feiro, el señor Har tiene una tarea importante que hacer con nuestro novato, dejadle pasar la noche en casa, ha llevado con él a su protegido, se cortes y realiza las actividades que te pida. Llegaremos en una semana.
Siphr”
- Entiendo señor Har, pase por favor.
- Gracias, eres amable Feiro.
El hombre de traje pasa, en apariencia de sus cuarenta años, es tan alto como Feiro, incluso tiene una fisonomía parecida, ambos corpulentos y de facciones gruesas, solo que Har tiene el pelo largo y de color oscuro. Feiro se percata que el joven no entra y empieza a caminar hacia los árboles.
- Su protegido…
- No entrará – contesta Har antes de que Feiro termine-. Le gusta dormir afuera, no te preocupes, aun cuando su cuerpo se mira delgado, es bastante fuerte.
- ¿Tiene algo especial?
- Es un elemental.
Por la mañana Altair se levanta como ha sido su costumbre en este mes, toma el desayuno que Feiro ya ha dejado en la mesa del comedor, para el nada ha cambiado. Ha tomado sus zapatos tenis y se prepara para salir de la casa, seguirá entrenando tal como se lo ha pedido Leo, sin embargo, en esta ocasión Feiro detiene su marcha.
- Joven Altair, está mañana tenemos visitas.
- ¿Visitas? – pregunté sospechosamente.
- Sí, se llama Har, un amigo de la señorita Siphr y el señor Leonardo.
- Vale, pues a conocerles que tengo que irme a entrenar – salimos de la casa y yo observe a dos personas cerca del manzano, el día de hoy esta nublado, de hecho parece más oscuro de la hora que es, aunque, no imaginaba que antes de las siete de la mañana alguien saliera en un lugar como este, el frío se ha hecho presente de unos tres días para aca, lo que me llama la atención es el tipo que no lleva camisa y trae un short de color oscuro, el pelo un tanto largo para mi gusto de color rojo. Nos acercamos hasta a estar a unos metros, el otro hombre lleva un traje negro, le lanza unos troncos, ¿de qué va todo esto? Cada tronco que lanza contra el joven sin camisa este los parte, cada vez que toca la madera me da la impresión de que un leve chispazo brota fugazmente de la madera. El hombre de negro se detiene, su rostro muestra una edad de unos cuarenta años, sus ojos son color ¿amarillo? Mejor no pregunto.
- Buenos días señor Har – dijo Feiro.
- Buenos días Feiro, buenos días Altair.
- Otro que me conoce antes de que yo a él – dije sin vacilar.
- Discul… - trato de decir Feiro cuando el hombre de negro alzo su mano y mostro la palma como diciendo calla.
- Sí, ya me han hablado un poco de la personalidad del novato, está bien, pasa nada.
- Joven Altair – prosiguió Feiro – le presento al señor Har.
- Mucho gusto – dije mientras observo al otro hombre, su pelo si es rojo, pero tiene mechones de color oscuro, que extraño se ve-. ¿Cómo te llamas? – le pregunte directamente al negrirojo.
- Entei.
- Tienes nombre de pokemón – proseguí sin titubeo.
- Significa “Emperador de llamas” – me contesto con una voz cortante.
- Interesante – dijo Har –, interesante.
- Joven Altair – irrumpió Feiro – a partir de este momento el señor Har es su nuevo mentor.
- Uno más. Y de los otros dos nada de nada.
- Joven Altair…
- Vale, vale Feiro, ya lo sé, evitare faltarle al respeto – dije despectivamente.
- Con su permiso.
- Adelante Feiro – contesto Har.
Feiro se alejo, yo mientras me quede callado observaba al negrirojo ese, no me agrada mucho que digamos, puede que sea un prejuicio, pero no me cae, sobre todo con el frío que hace y el sin camisa.
- Es increíble la forma en que Siphr trata de tener cortesía y la forma en que lo trasmite a los que le son allegados – dijo Har mientras ponía sus brazos en su espalda.
- Sí – conteste – es tan admirable que me enfada en ocasiones, digo, yo solo estuve un par de días con esa señorita.
- Lo sé, parece que te ha costado adaptarte a los cambios.
- ¿Qué se supone que haremos señor Har? – le pregunte.
- Terminar tu entrenamiento físico, por lo menos el básico.
- ¿Cómo que el básico? Si llevo un mes.
- Realmente es muy poco tiempo.
- Ni lo crea, he avanzado mucho, comprendí en la primera semana que me exigirían mucho en este lugar.
- Entonces ya llevamos un avance.
- Pruébeme.
- Es lo que iba a sugerir Altair. Realizaremos una carrera, sencilla, práctica y veloz, sin trucos, todo limpio y legal.
- Si, venga, que estoy deseoso de mostrarle que ya estoy avanzado.
- Bien, entonces caminemos un poco para aquel rumbo – dijo mientras alza su mano derecha y me muestra un punto retirado del manzano, empezamos a caminar.
- Entei – dijo Har mientras avanzamos – quiero pedirte que seas cortes con Altair.
- Sí usted lo pide Sir Har.
¿Sir har? Acaso este hombre es un… algo, no tengo ni idea, pero eso es como un título de caballero o algo similar. Nos detuvimos a unos cientos de metros del manzano.
- Lamento que para ti – me dijo Har – todo parezca precipitado y sin un orden específico, sin embargo, el hecho de que la señorita Siphr y Leo me hayan pedido venir hasta aquí y adelantarme a ellos es una prueba de que no tenemos mucho tiempo.
- ¿Tiempo?
- Lo entenderá en su momento, por favor tome su lugar, competirá en una carrera contra Entei, desde aquí – cuando dijo eso, señalo el piso y una línea se dibujo sobre la tierra – hasta el manzano.
- Bien. Oye negrirojo, no te contengas porque puede ser que te arrepientas.
- … - Entei se quedo callado mientras tomaba su posición detrás de la línea.
- Entei – le dijo Har – como ha dicho Altair, no te contengas.
- Si Sir Har.
- Lo ves, el ya se dio cuenta de mi potencial.
- Con una sola carrera – dice Har mientras me ve – conoceré su límite físico actual Altair – su tono de voz tiene un aire de seriedad – tenemos poco tiempo para ejercitar su cuerpo, si es verdad lo que dice, yo lo conoceré al verle, no tomes a la ligera a mi protegido. Listos, en sus marcas…
Estoy seguro que puedo ganarle, digo, ni le conozco pero no puede ser que alguien que no lleva ni su camisa en este frío pueda hacerme frente, he entrenado duro, he hecho cosas que no pensé hacer desde que llegue aquí, mi velocidad la he incrementado a un ritmo sorprendente, ya puedo dar las 4 vueltas como la señorita Siphr en dos horas, eso es velocidad, eso es mi potencial actual, puedo hacerlo.
- Listos…
No hay lugar para perder, ya conocí este mundo, el poder de Feiro, la magia de Leo, a la señorita Siphr…
- Fuera.
Ambos jóvenes salen corriendo con toda su potencia.
Cada vez que observo a Entei – piensa Har – comportarse de esta manera, cuando conoce a alguien, sé que podrá dar un paso más y me recuerda cómo mi historia y la de él se entrelazaron.
Fin capítulo VII, 27 de septiembre de 2008.
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