Siento que el destino estuvo siempre jugando con nosotros; nuestros caminos nunca fueron el mismo pero estuvieron tan juntos que llegamos a confundirlos, ahora se han distanciado y no nos alcanzan los brazos para seguir tomados de las manos, entonces es que me he dado cuenta lo mucho que me gustó seducirme por el amor; lo apasionante que fue vivirlo y lo doloroso que es perderlo. |