Camino y marco en el sendero frágil,
huellas hondas de todo mi sentir,
hoy como ayer me acompaña la tristeza
la escolta fiel que no tiene fin.
Y un genio fantasma me arrebata el alma
y tentando al cuerpo , le roba el calor,
ella me deja conmigo las penas...
y se marcha pronto con todo el amor.
Y desorientada sigo mi camino,
sin amor, sin alma, clamando perdón
los pasos me llevan camino al infierno,
no interesa nada, me atrapó el ardor.
Llegando a la puerta me aferro al abismo,
me pesan las lágrimas , muy denso dolor
y el corazón late ya desesperado,
que pena infinita, ¡maldito pavor!
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