Para todas las madres de la página. Hoy en Argentina se festeja su día y aunque todos los días lo son quiero recordarlas especialmente con esta poesía que escribí ya hace bastante. Un besito. Magda.
Cintura dolorida, manos ajadas
que en la caricia se vuelven tiernas,
dulce mi madre en su faena.
Su mirada se vuelve pájaro
cuando me mira,
en su boca aleteando siempre
una sonrisa.
Dulce mi madre, ella me canta
canciones viejas,
de ésas que mi abuela
hace muchos años a una pequeña,
de negras trenzas,
con voz de alondras, también cantara.
Entonces el pájaro vuela
trémulo de su mirada,
para posarse por un instante,
en el recuerdo de aquella niña
que un día fuera y que aún palpita
dentro de su alma
Es un segundo, un parpadeo,
por sus mejillas
rueda nostálgica una lágrima,
que ella borra rápidamente
para que yo,
su niña,
no vea su pena.
Cintura dolorida,
gruesa en el tiempo en que fuera tierra
recibiendo siembra, fecundando hijos,
brindándose entera,
leche y ternura
mi madre buena.
María Magdalena Gabetta
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