El sol desperezó sus lanzas ,
si es que en un sitio logró dormir,
y arrastrando sueños tras su cara,
decidió mostrarse para verme a mi.
La ventana encauzó sus frunces,
acomodó sus cortinas ajadas,
limpió los ojos de trasnochadas brumas ,
abrió de para en par toda su fachada.
Y los rayos lentamente se asomaron,
traspasaron el cristal copiosamente,
se extendieron en mi cama perezosos
y mi cuerpo tuvo un gesto displicente.
Entonces mi alma se enderezó muy ágil
y le dibujó un guiño disimulado...
y febo muy perturbado lo entendió,
_ha llorado anoche , está cansado...
Es que la luna le cuenta mis secretos
de mis suspiros , mis penas , mis desarmes
y el sol que me quiere mucho...
no renuncia a venir a visitarme .
¡Oh! astro, enormidad latente de misterios,
que logras que destierre mis quebrantos,
ya habrá un día que emerjas y me encuentres,
muy despierta y con el que amo tanto....
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