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Inicio / Cuenteros Locales / onaleb / cuando amanezca

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Cuando amanezca sólo quedará descubrir el sol, esfumar la niebla nocturna con las manos, sentir el grito estridente de las luces nocturnas y estrellarse en contra de un ventanal desconocido de algún hospital psiquiátrico olvidado.

Cuando las luces de algo que suena a realidad vuelvan a aparecer, quedará de manifiesto mi precariedad, mi rostro desvanecido, vacuo, carente de identidad y valor, conminando entre muchos más como yo, buscando un resquicio de sombra para amainar el calor que cae sobre el pavimento.
Pero tú, con el mismo calor sobre tus hombros y con el mismo deseo de estar congelado, aterido y libre como todos queremos, te reirás ferozmente, lentamente y pasivamente, en la quietud de tu hogar, en los leves bamboleos que ofrecen las olas de tu piscina gigante. El agua escurriendo entre tus sucias manos y enfriando tu cuerpo están ocupando el mismo espacio que ahora ocupan más de cien personas en una locomoción colectiva, cien personas sin rostro, sin músculos faciales que se puedan contraer para comunicar algo, mientras que tu, F, puedes moverlos, puedes controlarlos y mandarlos, hacer con ellos lo que quieras y tener una piscina y un whisky y un buen libro y un buen sirviente sin rostro que vagará luego por las calles en busca de una locomoción repleta de aquellos como él, como yo, indescifrables y sustituibles, intercambiables y eliminables. Nadie se dará cuentas si desaparezco hoy o mañana.
La solución que ahora se me ocurre me puede llevar a límites donde el terror se hace uno con mi cuerpo, porque el miedo también se concreta en forma de golpes y de muerte, de perros furiosos y hambrientos, comiendo mis carnes, vísceras y ojos. El señor F lo haría. Su piscina de tres metros de profundidad sería un buen lugar para ocultar mi cuerpo desintegrado por fuertes colmillos.
Tengo que buscar otra solución, una menos audaz pero más efectiva que satisfaga mis propias necesidades.
Si no tengo rostro por qué he de preocuparme por los demás. Tengo que velar exclusivamente por mí. Cuando tenga rostro me preocuparé de ustedes, gentes de las micros repletas y sonoras.
Ahora lo importante es plantear la solución. Y para mí la solución es la noche.
Donde todo se homogeniza todo no tiene sentido, donde todo se cubre con un manto de igualdad todo permanece indefinido, suspendido en un lugar donde la definición se esfuma en la nada y desaparece en el infinito. Allí es donde debo resguardarme, el silencio y la música podrían funcionar como un lápiz y como una hoja blanco, la tinta podrían ser las estrellas y la luna y así comenzar a dibujarme un rostro, entre el frío y las tinieblas, entre las sombras danzantes y pletóricas de alegría y suspenso, expectantes a ver mi nuevo rostro, el único rostro que jamás pensé en tener y que ahora se concreta bajo la noche.
Cada día el dibujo se articula un poco más, pero sin tinta ni lápiz. La construcción de mi nuevo rostro se reduce a una imagen mental, a una representación de lo que podría ser y lo que será sí o sí. Lo que realmente se concreta día a día es el plan que hará efectivo el dibujo, un dibujo que será rápido y certero y que se intrincará con otro hecho. Y cuando esto suceda el espacio no tendrá la definición habitual, ya que en un mismo lugar físico habrá necesariamente más de un objeto, allí estará el lápiz junto con mi rostro y allí estará el señor F.
Entretejiéndose dos realidades distintas se anularán ambas. Aquella es la solución final, la que subyace bajo la solución ilusoria de la noche. Lo cierto es que la solución son ambas juntas, una indica la situación y la otra la intención, pero una no funciona sin la otra.
Ya ha llegado el día indicado. La noche está tal como los planes lo requerían. Un silencio parecido al bullicio circula por todo el lugar, la luna y las estrellas están cargadas y listas para dibujar y mi cuerpo aterido por el frío se puede movilizar sólo impulsado por el deseo de cumplir con el plan trazado por tanto tiempo.
Mi cuerpo sin rostro está mirando por una ventana, ya he cruzado la piscina enorme; en sus bordes habían aún restos de la noche acabada para algunos, la suciedad era mayúscula y los vasos con licores de alta categoría estaban desparramados por todo el pasto. La ventana está abierta y puedo entrar sin ningún problema, mis pasos lentos y sigilosos no hacen ruido en el trazado que tengo que caminar para llegar a la habitación que deseo. Abro la puerta con lentitud, con precaución, pero ésta no suena, obvio, pertenece a una de las mejores casas jamás construidas. Percibo un ronquido que no alcanza a llegar más allá de la puerta que hace poco estaba cerrada y me acerco caminando tranquilo, tal como si caminara por el centro de la ciudad. Allí está el señor F tendido en la cama y duerme de lo más placentero. Miro el reloj pegado en la pared, son las seis con cincuenta y cinco minutos. El sol está a punto de salir. Levanto mi camisa y saco de mi pantalón un cuchillo. Doy un respiro y levanto mis manos. La fuerza de gravedad hace lo suyo y mis músculos van en su ayuda. El cuchillo se clava en pleno corazón y la luna y las estrellas comienzan a dibujar vertiginosamente millones de rostros en cada uno de los habitantes de todo el mundo, mi rostro también es dibujado y las constelaciones ocupan una velocidad infinita en su quehacer, de atrás ya viene el sol para hacer nacer algo nuevo.

Cuando amanezca, sólo quedará verse a los ojos y sonreír.

Texto agregado el 20-11-2008, y leído por 75 visitantes. (3 votos)


Lectores Opinan
2008-11-24 03:02:29 Cada día el dibujo se articula un poco más..es mejor encontrarlo de sorpresa que articularlo aurorac
2008-11-22 03:52:11 Pero que increíble texto por Dios,es de una gran imaginación,y tiene un fondo inmenso,una rabia,por las injusticias de la vida,es muy profundo. Me has dejado impresionada como siempre. ¡Que imaginación mas grande! El odio que envuelve al protagonista está muy bien fundado. / /Si no tengo rostro por qué he de preocuparme por los demás. Tengo que velar exclusivamente por mí. Cuando tenga rostro me preocuparé de ustedes, gentes de las micros repletas y sonoras.// Mis estrellas caen del cielo convertidas en miles de rostros************ Besos Victoria 6236013
2008-11-20 09:12:38 bello muy bello..mis 5 estrellas y un abrazo sapoeta
2008-11-20 08:29:36 Muy bien escrito, lleva al lector y lo envuelve en ese torbellino de odio que el autor desarrolla muy bien. ninive
 
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