Cuando la luz del sol se me incorpora,
la sangre bulle pidiendo más placer
y tú no estás , ni está tu espectro...
ya eres búsqueda en cada amanecer.
¡Oh! corazón que niegas esa ausencia,
cómplice nefasto de un alma que delira
en alianza con grandes emociones
y sentidos que claman por sus vidas.
Y se concentra poco a poco el pensamiento
que la razón ha mimado y mucho....
no puede estar conciente todo el tiempo
y repite a cada rato ¿por qué lucho?
Y las horas fastidiadas de lo mismo ,
ya no miran ni quieren darse cuenta,
y me desangro en hieles ya vencidas
y me rearmo inventando afrentas .
Y espera en vano esta ilusión tan loca,
que se salvó del exterminio duro....
llegar muy pronto a la vera de tus sueños
y recibir aunque sea tus mendrugos .
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