De mi encuentro con la muerte. 2006-2008
Cabe aclarar que tarde dos años en escribirlo
Era de día y no había estrellas, había un inmenso sol, unos niños jugando en el parque, y un personaje vestido de negro con camisa blanca, que paso por mi lado y sonrío.
Los sentidos exaltados rebotan en cada muro, en cada persona que me encuentro en la calle;
nunca había sentido lo que siento. Al cabo de un rato me detengo, esa marcha en búsqueda de algo que no recuerdo bien me ha hecho detener. Antes estaba todo claro iba y no sabia si algún día llegaría, pero hoy cuando me detengo no recuerdo a donde voy. Como si hubiese perdido la memoria, o como si hubiera pasado muchísimo tiempo.
Tengo los sentidos alborotados, mis ojos se cansan de lo que siempre a visto, mis manos ahora son mas sabias y hacen caso, mis oídos escuchan el silencio y mi boca suspira sus besos.
Ahora que lo tengo todo claro, es cuando no recuerdo nada, como si todo el mundo mereciera amor, es como estar muerto, ver cuan corta es la vida y como todos son felices de solo permanecer un corto tiempo, algunos quieren ser inmortales y hacer obras que subsistan su propia historia.
Pensé que sabía que era el amor, pensé que había amado, pero pensar es de humanos.
Había en la acera de enfrente, una mujer y la había visto a través del espejo tantas veces, hasta que al fin la reconocí, era yo; pero no era yo, era mi yo de mi vida anterior, y lo estaba abrazando.
En mis pensamientos no entendía recordaba cuando iba por la acera, y ahora al frente solo observaba lo que pasaba; me había convertido en un ser distinto, un abrazo que me dio vida y me la quitó, un abrazo que me enseño a amar, cada día desde ese día me detengo un instante de tiempo para ver realmente.
Cuando estaba viva, soñaba dirigía mis sueños hacia allí. Encontrarme con un extraño fue como si temblara todo mi cuerpo. Mis pies aceleraron el paso, estaba perdiendo el tiempo que locura, como si algún día lo hubiéramos encontrado o como si alguien nos lo hubiera dado, fue cuando tropecé con él, llevaba un encanto que no puedo describir en este momento. Pasaba por la acera y no sé si el tropezó conmigo o si me estaba esperando. Me vio acercarme y dijo -Mucho gusto-
Yo tropecé en el momento en que los ojos hicieron contacto buscando la voz que acababa de escuchar. Pronto estiró su mano y evito que cayera. Pero era tarde, sus ojos eran aún más cautivadores que su voz.
Mientras hacía esto sus brazos me envolvían y sentí como mi corazón se detenía.
Desde ese día mis sentidos se multiplicaron, mis afanes y preocupaciones se detuvieron. Desde ese día me encuentro siendo yo. Recuerdo que en ocasiones algunos amigos me visitan, otros ya me olvidaron. Desde ese día siento a mí alrededor como se vive.
Hasta lo niños pueden morir, es extraño saber eso desde niño, familiares, amigos cercanos, personas a las que amamos, pueden morir en cualquier momento.
Poco a poco dejas de respirar, tu corazón deja de latir, y te dejan de doler los distintos órganos. La causa de mi muerte la desconozco, pero considero que es algo que ocurre y es tan natural que a todo el mundo le pasa por lo menos una vez.
Hay un cierto miedo y tristeza de abandonar las cosas que uno conoce, abandonas a tus mejores amigos y hasta a tus enemigos. Tus padres quizás y los que más tiempo te han conocido no se explican lo que pasa o por que tenías que morirte tú primero. Luchas contra ello, y tratas de comunicarte con ellos, envías mensajes tratando de explicarte.
Sientes una paz infinita, entendiendo por paz un instinto de libertad, ya nada te importa, nada te estresa, nada necesita de ti. Las creencias y todo lo que aprendiste también pierden su valor, te alejas simplemente sintiendo que nada de esto fue completamente necesario.
Y empiezas a ser errante, vas de aquí para allá sin que nada te aferre, y a darte cuenta de que cargabas con muchas cosas innecesariamente. Los que te quieren se aferran a lo poco que los hace acordarse de ti, y no se dan cuenta que te tienen, ves como sufren sin que puedas hacer nada por ellos, simplemente observar, por que ni siquiera sientes ya por ellos.
A medida que vas avanzando te encuentras con lugares, con aromas, con sonidos y sabores; que ya no puedes sentir como solías hacerlo, y valoras lo que sientes y haces ahora. Ahora te das la libertad por apreciar lo que antes no tuviste tiempo, lo que antes por estar ocupado haciendo algo, no notaste, y ahora te dedicas a disfrutar lo que se te aparece.
Por un tiempo preguntas por que fue que moriste, te falto tiempo para decirle que amas a los que amas y para de algún modo terminar con lo que llamas vida. Te das cuenta que ya no puedes cambiar lo que fuiste y si pudieras no lo harías, simplemente dejas que las cosas sigan su cause.
Arrepentimientos, talvez pero así como lo demás ya no vale, ni sirve.
Tiempo después tus amigos dejan de pensarte, y empiezas a preocuparte por ellos. Tan rápido te olvidaron, o tan rápido siguieron sin ti, y te das cuenta que no eras tan importante como creías; y los buscas para ver como están.
Y es verdad te han empezado a olvidar, han seguido con sus vidas y tu te alegras por ellos, dejas una carga más en el camino.
Finalmente vuelves a buscar lo que solía ser tu cuerpo, ves como en un tiempo lo que fuiste, se hincha tu cuerpo hasta que la piel se quiebra, poco a poco la carne es alimento de especies que ni sabías que había, la carne se desprende. Se seca, en poco tiempo, por que lo que en otra época eran años, para ti hoy es un momento en el que se van quedando solo los huesos. Y ya aunque creas que puedes estar allí acostado en donde estas, ya no estas mas allí, tu cuerpo no es mas cuerpo.
Ahora no ocupas un espacio, están tus huesos, y pronto los ves convertidos en polvo quedas perplejo y no haces absolutamente nada.
Cuando eso ocurre son pocos los que aún te recuerdan, pocos los sitios que tienen una memoria tuya, así que empiezas a viajar, a conocer lo que no conoces, ha hablar con quien no hablabas, a escuchar, a disfrutar cada momento en donde te encuentras como si fuera el único. Y empiezas a olvidar te despides y te vas.
|