Me calza la vida un zapato de ausencias,
y me viste con el batón del olvido,
en la morgue....
un calendario descuartizado
me mira burlón desde el ombligo del tiempo,
las horas destripadas como si fueran gusanos.
Desde el pasado se asoma un barman
que me sirve cócteles engañosos
para endulzar mis pupilas
con recuerdos selectivos,
mientras las horas se ríen en mi cara,
con su mueca de víctimas inmoladas.
Ahogada en un verso,
busco la ventana
que abre al infinito
y cierra en el puño de mi mano
que conserva las pocas monedas
que aún puedo gastar en estas horas
sin ferias ni kioscos faranduleros,
vendedores de felicidades inexistentes.
¡Abrázame con fuerza,!
no dejes que me arrebate este loco devenir
que aún no comprendo,
que no me explican los pentagramas,
ni los libros,
este loco estar sin estar,
este no sentir, sintiendo.
¡Abrázame con fuerza!
hoy más que nunca necesito
el abrazo no de un amante,
sí el abrazo amigo,
y tu pie, que me ayude,
a patear con fuerza,
este odioso y desmembrado calendario
que burlón me crucifica..
María Magdalena |