Bajo su mansedumbre se esconde
el fuego del volcán.
Libre como el viento.
No hace alarde de su talento.
Mezcla justa de poesía y realidad.
De corazón tierno.
De palabra dulce.
De mirada con sueños.
En la ausencia de sus ojos, todos sonríen.
Adquirió el hábito de la virtud,
con el ejercicio de su voluntad.
Vive en el contento y la paz.
Con espíritu inquieto, indaga
lo real, lo efímero, lo bello.
No depone sus creencias,
ni ante príncipes, ni mendigos.
Tiene mariposas y flores en el alma,
con generosidad las regala en sus letras.
Es un ser único, y yo lo conozco.
Quieren saber de quien hablo?
De cada uno de ustedes, a los que descubrí en cada letra, saboreada con placer, desde mi sillita de lectora agradecida.
A cada uno le corresponde una característica, tal vez todas, pero a mi me corresponde darles las gracias.
Les deseo lo mejor y estarán en mi corazón al brindar por este nuevo año.
¡FELICIDADES AMIGOS ¡
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