Mis ojos en tus ojos una madrugada
pupilas adentro deambulo
hasta llegar poco más allá de tu origen.
Me sumerjo en esos desolados días,
en mis múltiples errores,
a tratar de descubrir en cuál debí parar.
Y no paré.
Y llegaste.
Y has crecido a años luz,
a centurias luz de mí.
Mientras regreso, pienso:
"Tu mirada en mi expresión un anochecer
iris al interior merodearás
hasta arribar apenas más allá de tu génesis.
Te sumirás en ese infausto tiempo,
en mis apagados fanales,
a preguntar.
Pero ya no habrá nadie para responderte,
¡nadie!"
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