Soy el caballero aventurero
en busca de su derrotero;
el jinete desafiador
que ya mata por tu amor;
el buscador de tu pecho,
de noche, en mi lecho,
regando con mi llanto,
la almohada, el manto.
Soy el árbol silencioso y altivo,
como la tierra, tú, mi destino;
el río con su cauce y su corriente,
por ti libre y torrente;
el que extraña tu vientre,
de noche, paciente,
de día, ausente,
que siente, que siente.
Soy el conquistador y su honor
soñando un tiempo mejor;
el náufrago y su esperanza
queriendo sol y bonanza;
el poeta y su paciencia,
tú, mi ganancia,
mi ilusión,
mi mejor inspiración.
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