El agua fresca de un amanecer aletargado
Golpeó sobre el cristal de mi ventana,
Y acarició las hojas de mis viejos árboles.
En su golpetear acompasado, me habló de ti,
Porque tú tienes esbeltez de rama
Y risa de cristal,
Sombra, claridad, sueño, figura...
Amanecer en ti...
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