LA POESIA
Lo que dice mi boca,
y que no es cuento
se transformó en paisaje,
y en distancia...
y sin quererlo en movimiento
que fue jugando en las palabras.
En historia cierta, o recontada
sin tapujos, sin sombra ante los ojos,
evidente, y dibujada.
Y en segundos - en un soplo - (como el viento),
el lenguaje lo descubre y lo descarga,
y así infinitamente... (como el tiempo)
con acento inagotable y con las manos,
en un papel y para siempre
lo relata.
(1998)
|