Esta la noche oscura y su puerta se cierra a la luz,
oigo solo un sonido en la noche silente,
es la voz del viento cansado de andar entre nubes.
El silencio compañero inseparable se sumergió en sombras,
todo el horizonte quiere despertar de su ensueño,
el sol inquieto ya no cesa con su impulso de avanzar,
y prende su llama de alba y el mundo comienza a despertar.
Y me llega tu voz melancólica, suave, susurrándome
y se llena la mañana de rosas rojas, y sueños hambrientos.
La música suena lejana y romántica, y tus manos me acarician
hay un despliegue de sensaciones, hay cantos y emociones.
El amor llena el espacio con su risa y es su boca que trasmite
sabores e ilumina sonrisas atrevidas, armónicamente somos viva llama.
Y el amor vuela desplegando sus alas inmortales mientras grito tu nombre.
MARÍA DEL ROSARIO ALESSANDRINI. |