Poco a poco
la copa de vino
comenzo a trizarse
Toque las alas
transparentes de
una opaca libélula
Bebimos la sangre
de las ninfas con una
bombilla para refrescos
Mutilamos personas
con navajas de afeitar
El placer se fue cayendo
ante la paranoica
premisa de la
felicidad
Intente sonreír
Mis músculos cansados ya
no tenían fuerzas
Mire el suelo
Dos espesas lágrimas
me anclaban en
esta tristeza |