El tributo a la carne humana no es mas
que la delicia infame
de acostarnos juntas
y llover de sangre hasta
el fin de las malditas
perras que se sentaban en tus piernas...
Yo aun prefiero quedarme mirandolas
y escupir sus caritas
cenicientas
nefastas
mojadas en semen y
vomito de
hospital...
¿quieres creer que cada
dia que no estoy a tu lado mi
alma se aclarece un poco mas
y no me gusta
respirar el hambre de los
doloridos?
Apagaba la luz
en el lecho mortuorio
para violar niñitos
en mi cama de anis.
Porque aun extraño el
aroma esteril de
tu oscurantista voz...
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