Yo le ví
correr y surgir
de entre mis brazos
y el vello sobre mi
cuerpo se erizó
Yo le sentí entrar y
recorrer mi cuerpo con
la bestialidad intacta,
te ví marchar y
sentí ganas
de sofocarme
te ví gemir y verterte
en mi alma, en
el cuerpo herrante,
entre mis pechos
incandescentes.
Yo te ví entrar
y te dejé hacer,
te admiré mientras
luchabas con mi cuerpo,
te sentí caer
al fin de la batalla
y meditar entre
mis pechos tu locura.
Y afuera los relámpagos
gemían el desamparo de
otros dioses
lloraban nuestras
pálidas desnudeses,
nuestros sueños
morbosos
nuestras caricias
insomnes...
... Aún así me levanté
de tu lado y fui
capaz de seguir
lo que otros brazos
me regalaban.
........
(Escuchando Rammstein - Mann gegen mann)
.......
Escondida e imperecedera... |