No comprendo
las lagunas de la vida
ni el charco de la
muerte,
ni las dádivas miserables
de los sueños,
ni las utopías,
ni el rencor,
ni siquiera mis
intenciones.
La vida era un vaso
de yogurt, y yo le pasaba
la lengua a la tapa
porque no quería
perder nada,
así se me fue gastando,
lentamente,
la lengua.
La boca gritó y no sé
por qué lo hizo,
simplemente pasó
y rehuí las esperanzas
lamí el piso
para limpiar la
mancha de mis
manos y la
sangre de tu boca,
para olvidarme
de tu misericordia.
(Y la paz fue con
ustedes y el señor
se sentó en tus piernas,
y María te abrazo,
yo, simplemente, lloré)
Traté de consentir
tu austera serenidad,
y besé el retardo
de tu cuerpo misógino.
Bebí el agua del vaso
roto, para cercenarme
la boca reseca,
me manché el vestido
con tinta negra
y los pies con agujeros
de colores.
Tu dios me mira.
Tu dios me aguanta.
Tu dios me crucifica.
...
(Escuchando Lacrimosa - Der Ketzer)
...
Nene hermoso...
...
Gracias por el apoyo moral...
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