alrededor
de mi boca,
entre mis cejas
al otro lado de
mi nariz,
ahí donde
confluyen las ironías
y se desprestigian
las hormonas,
y los dedos
cubren el fango.
Yo veré como escapan
las náyades rebeldes
en su vaso de jugo,
donde las diosas
escandinavas
se refugian del tormento
de algunos hombres.
Un sitio en mí,
eriazo y triste,
pero al fin
tuyo.
Un sector de mi seco espíritu
que se pierde entre
quimeras y sonrisas.
Y mientras me vuelvo
azul,
y tus manos
me distorcionan
corrompiéndome
el cuello sudado.
Veo un cielo mojado
en el horizonte
una sonrisa áspera,
veo una camilla de hospital,
un par de enfermos.
Veo el infierno.
En ese lugar tan tuyo,
ese lugar que tan
sólo tú y yo
conocemos
perfectamente.
...
(Escuchando Keane - Is it any wonder?)
...
Si tuviera el valor de correr hacia tí, mis piernas se deshojarían en el camino...
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