Cuerpo ambiguo que se pierde
En las inmediaciones de la carne
La música,
Las respiraciones,
El oprobioso decoro a la hora de cenar…
Las mandíbulas desmayanse sobre el cristal
De la sobremesa…
El cuerpo altanero, lo sé,
Soberano de un destino que se
Distribuye,
Extinto en materia de poesía,
Extinto en sentimientos,
En ganas de reír,
La razón de ser que se desplego ante
Nosotros…
Volátil, inasible, perpetuo el socorro
Que nos alimenta a nosotros,
Las alimañas en cuestión de
Tiempo nos volveremos bestias
Indestructibles…
Y allí estaré yo amor…
Esperando al final del día tú
Sacrílega presencia en nuestro acto
De miseria y mala fe…
Ahí estaré yo…
Aguardando cada segundo mientras
Tú no eres capaz de decir por qué marchaste tan pronto…
|