Y en ese momento
de amargura me
hallaba sola,
y nadie acudía
a mis gemidos
escondidos
más allá de la
ribera del río,
más allá del
puente donde
cruzaba alguien con
un sombrero negro,
y otra persona
con un gato,
a veces con un perrito...
... Y nunca pude decirte que
tenía miedo
porque era contagioso,
y si te veía llorar,
tenía miedo a perderte
y que esas lágrimas
se secaran al
caer a la tierra.
Me encontraba sola,
pero eso
perdía importancia
si sabía que estabas
bien...
... Prefería los dilemas
acerca del bienestar
y los estudios psicológicos
para ver si te
encontrabas bien,
sola estabas mejor que a mi
lado y aprendí
a soportar eso... |