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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / Más allá de la vida

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En un campo de concentración alemán para los judíos. 4 millones han muerto y entre ellos demasiados niños judíos.
En uno de esos tantos alojamientos de niños judíos hay uno llamado el hueco, el alojamiento 8.En ese alojamiento eran 70 niños y la capacidad solo es para 25.
Han asesinado, quemándolos 63 niños judíos. Solo quedan 7 en es alojamiento esperando ser ejecutados.
Las industrias de hornos crematorios se pelean por las ventas de esos hornos para esos campos de concentración.
Injustamente el tercer reich en su campaña genocida ordenan al teniente alemán ahrends estar al frente de las ejecuciones de los niños judíos restantes del hueco 8.
El teniente ahrends entra hacer reconocimiento en ese hueco, los niños judíos están en un estado lamentable casi muertos en vida, sus pequeños cuerpos están esqueléticos y se encuentran muy tristes y el temor hacer quemados los tiene devastados.
Los niños de nombres asher, adif, amidor, amiezer. Las niñas adina, ahava y aviva.
El teniente ahrends sale del hueco 8 indignado por esas circunstancias aforadas de insensibilidad hacia personas que nunca se armaron y mas contra niños que su única arma es su imaginación para poder crecer algún día y aportarle algo a la vida.
El teniente ahrends decide dejar de tomar anfetaminas, el no quiere esa vergüenza para él. Ahrends quiere vestir su uniforme alemán con dignidad y combatir contra otros armados, nada le inspira esa destrucción cobarde hacia los niños humildes judíos.
El teniente ahrends decide buscar en su armario un viejo libro de cuentos que ha tenido desde pequeño donde vivió magia fantástica con los personajes de ese libro, pero todo eso desapareció cuando las anfetaminas empezaron a cambiar su mentalidad hacia la visión del mundo exterior.
El teniente ahrends decide ir a conversar con los niños judíos y llevarles un poco de dulces y así mirar el terreno de entrada hacia el hueco 8 para después llevarles comida. No era posible llevarles comida si lo descubrían lo asesinarían por traición a la bandera nazi.
El teniente ahrends entra al hueco 8 y desea conversar con los niños judíos quiere saber de sus vidas antes de haber ocurrido todo esto.
Aviva: ¿ señor usted viene a quemarnos?¡ yo no quiero morir! Yo quiero a mi madre,¡ por favor señor no me queme!
Teniente ahrends: no voy hacerles daño, solo quiero conocerlos y saber que piensan sus mentes infantiles. También deseo leerles un libro de cuentos para que disfruten un poco de la vida injusta. ¡coman estos dulces, no les puedo traer comida más grande porque me matarían.
El teniente ahrends ve el terror de los niños judíos hacia él, no le quieren hablar solo suplican por sus vidas.
Teniente ahrends: niños sierren sus ojos y solo escúchenme, lo malo algún día pasara, en el otro lado habrá mucha felicidad y sus padres los estarán esperando para jugar con ustedes.
Adif: ¿encontraremos a nuestros padres en esa parte que tú dices?
Teniente ahrends: si hallaran a sus padres y hermanos, se los aseguro.
Emiezer: ¿pero eso dolerá señor alemán?
El teniente ahrends se quedo en silencio ante la pregunta del niño emiezer, prefirió no explicar y decidió abrir aquel libro de cuentos, les dijo a los niños judíos que les iba a leer cuentos que estuvieran en silencio y que uno de los niños, esher vigilara atreves de una pequeña ventanita, que informara cuando viera algún soldado alemán acercarse para poder esconder el libro de cuentos.
Teniente ahrends: el libro de cuentos se llama, más allá de la vida. Trata de un okituverico que fue asesinado por personas malas y surgió para llevarnos a mundos fantásticos y así poder comprender la muerte y aprender que mas allá de la vida la felicidad es infinita.
El teniente ahrends les explica a los niños judíos que el okituverico es una persona de luz interna y formada por lluvia, solamente puedes ver su silueta de lluvia con luz y por donde pasa nace vida en otra vida donde el ser fue arrebatado injustamente.
Teniente ahrends: había una vez un okituverico que volaba por ciudades, aldeas y pueblos regalando un poco de lluvia para los cultivos y lanzando rosas blancas para la paz.
El teniente ahrends sigue leyendo los cuentos y el frio en el hueco 8 se desvanece mientras un tibio ambiente se siente, los niños judíos están muy conformes por primera vez en mucho tiempo se distraen y olvidan la maldad en esos campos de concentración. Los gritos y el olor a carne humana no se siente ni se escucha, están interesados en descubrir las páginas de ese libro de cuentos.
Se siente un silencio tremendo y de repente tocan la puerta tres veces.
Asher: ¡señor, yo no vi llegar a nadie lo juro!
Teniente ahrends: tranquilízate asher, estamos dentro de un cuento. ¿Por qué no abres la puerta?
Asher: ¡no!, tengo miedo, puede ser un soldado alemán y me mataría.
Teniente ahrends: nadie te hará daño aquí, confía en mí, ¡abre la puerta!
Asher abre la puerta con mucho miedo, es el okituverico. Entra hablándoles con una voz melodiosa, los niños judíos están bastante sorprendidos y felices.
El okituverico empieza hablarles que el mas allá es la segunda vida del alma y comienza a dar vueltas en un solo punto tan rápido que el viento los lleva por los aires a mirar como cae la nieve desde arriba convertida en color verde de esperanza.
Vuelan mucho tiempo hasta llegar a un hermoso bosque donde todo está hecho con origami de papales coloridos y brillantes, también transparentes.
Les dan la bienvenida a los niños judíos uno mulipus que son nubes que hablan oyen y ven, corren saltan y bailan y tiran relámpagos hacia el cielo de felicidad, los niños judíos corren por ese bosque sin cesar. Pero ya era hora de volver, ese cuento ya estaba finalizando, un fuerte resplandor y los niños judíos de nuevo aparecieron en el hueco 8 pero totalmente dormidos.
El teniente ahrends los mira detalladamente, sus lágrimas abandonan sus ojos sin restricción. El llanto no se podía contener, o sino el teniente iba a estallar en mil pedazos de corazón.
Teniente ahrends: mañana será otro día.
El teniente ahrends se seca sus lágrimas y sale para su alojamiento. Al día siguiente regresa el teniente ahrends, los niños judíos lo esperan deseosos de escuchar un nuevo cuento, ya lo miraban con otros ojos inocentes de esperanza.
El teniente les lleva golosinas de nuevo, saca el libro de cuentos de donde lo traía escondido. Abre una nueva página y empieza a leerlo a los niños judíos.
Teniente ahrends: tres noches, media luna y tres círculos en la tierra de los arbolensus, arboles gigantes con vida propia y los pequeños cuerpos de los niños judíos crecerían hasta volverse gigantes.
El okituverico golpea tres veces la puerta del hueco 8 de nuevo y aquellos niños judíos sin desperdiciar tiempo abrieron la puerta, de una vez el arbolensus aparece y rosa sus ramas en la cabeza de los niños judíos.
Arbolensus: no se preocupen niños que en esta vida asecha la maldad, pero más allá de ella misma siempre estaremos nosotros. La fantasía, para regalarles la felicidad que les fue negada con creces espirituales. Niños sigan al okituverico por la pared del hueco 8 que más sorpresas para su felicidad tendrán.
El teniente ahrends y los niños judíos siguen al okituverico, traspasan esa pared saliendo a un profundo confín de maravillas lógicas para abundantes sueños prósperos y mágicos.
Los niños judíos observan esos gigantes caminar por esas tierras abundantes de paz insólitas para ellos.
Adina: ¿ señor gigante en sus ramas para mirar desde lo más alto?
Arbolensus: para eso estoy maravillosos niños judíos, para divertirlos mas allá de sus vidas.
Los niños judíos invitan a montarse en el arbolensus al teniente ahrends. Mientras tanto el okituverico vuela tan rápido por todos lados que deja una estela verde detrás de él, y de esas estelas empieza a llover y a nevar, pero cuando caen encima de los niños esas gotas de agua y de nieve se convierten en luces saliendo de ellas unos pequeños goguis, insectos pequeños que lucen legados de pequeñas chispas delicadas con corazones haciéndolos volver al hueco 8.
Los niños judíos vuelven y aparecen en esas degradadas camas dormidos y un poco mejorados de alimentarse de un espíritu de cuento.
El teniente ahrends no para de mirarlos, piensa como escapar de ese campo de concentración con los niños judíos paro eso es imposible.
Asuntan al teniente ahrends unos golpes muy fuertes en la puerta del hueco 8, son soldados alemanes.
Soldados alemanes:¿ teniente ahrends que hace usted tanto rato hay metido?
Teniente ahrends: soy un oficial, ¿quieren degradarme? Si siguen preguntando lo que no les importa daré la orden para que sean fusilados por insubordinación a un oficial. Lárguense de aquí.
Los dos soldados alemanes mientras se van, hablan ente si preguntándose que el teniente ahernds trama algo allí? en ese hueco maldito 8.
Los niños judíos se despertaron llorando, el frio del invierno volvió al hueco 8 y el miedo de la muerte también.
Llega una orden escrita al teniente ahrends, que en dos días tiene que ejecutar a los 7 niños judíos y a su disposición están los hornos crematorios. Esa orden aniquila los ánimos del teniente ahrends, pero no quiere dejar de darles una ilusión de alegría y esperanza para la otra vida.
El teniente ahrends juega con los niños en ese hueco 8 mientras que al rato de nuevo abre el libro.
Teniente ahrends leyendo: nubes blancas y estrellas llenando ese espacio inerte de coloridas esperanzas…
el okituverico ya no toca la puerta sino que entra premeditado, una nube de fe de cuento se enfoca a los ojos de los niños judíos. Juegan a las escondidas entre paredes y naturaleza transparente donde hay un paso infinito de caía libre entre las estrellas que brindan mejor compañía y internándose dentro de un hoyo de color azul donde el tiempo se impone ante la adversidad.
Un rolau, tronco de árbol viviente se presente a los niños judíos.
El rolau corre transformándose en viento llevándose con sigo al teniente ahrends y a los niñosjudios hacia otra pagina donde los lores, hombres de manos inmensas y pies de gigante pero de cuerpo normal. Salta y hace temblar la tierra.
Desde las profundidades de la tierra por esas grietas fabricadas por los temblores pequeños algodones de azúcar de muchos colores muy luminosos flotaban para que los niños judíos los alcanzaran y comieran de ellos.
Cuando los comían sentían maravillas en su corazón, provocando destellos en su ser de cosquillas dándole salida a mil risas lucidas de humildad enaltecida.
Cuando comen el ultimo pedazo de algodón de azúcar otra vez aparecen dormidos y el teniente ahrends mira pero esta ocasión con mucha preocupación porque se ha cumplido el segundo día de la orden escrita para ejecutar a los niños judíos.
Preciso en el momento en que el teniente ahrends pensaba, entran violentamente los dos soldados alemanes y los 7 niños judíos comienzan a llorar y a suplicar que no los maten y que los dejen vivir un poco más.
Coronel fleischer: teniente ahrends se le entrego una orden escrita y no la ha querido cumplir ¿Por qué razón no has matado a esas insolencias que no valen la pena?
Teniente ahrends: mi coronel no se acabado el día, lo hare mas tarde.
Coronel fleischer: por ningún motivo será más tarde. Soldados sequen los 7 niños vendados y amordazados para que no alarmen a los demás muertos en vida de otros alojamientos.
Los dos soldados alemanes llevan a los niños judíos maltratándolos y riéndose hacia el horno crematorio. El teniente ahrends se devuelve muy rápido hacia el hueco 8, saca el libro que había escondido debajo de una tabla.
Abre el libro de cuentos rápido pasando paginas si cesar y empieza a leerlo.
Teniente ahrends: un día, después otro y sin vagabundería sigues luchando.
El penty, el ratón mágico del libro de cuentos mas allá de la vida aparece y hace un hoyo en la tierra cavando tan rápido que llega a esa cámara de hornos crematorios saboteando cables y tornillos. Los niños judíos adentro de ese inmenso horno crematorio, están tan asustados que tres de ellos se desmallan.
Los dos soldados alemanes se ríen como si fueran demonios sometidos en sus cuerpos débiles, oprimen el botón de inicio pero no sucede nada, lo intentan de nuevo pero es inútil. El horno crematorio tiene fallas se comentan los dos soldados.
Coronel fleischer: seto debió suceder por mucho uso y falta de mantenimiento par de estúpidos soldados. ¡Arreglen este horno rápido!
Los dos soldados alemanes vuelven con los niños judíos al hueco 8. El teniente ahrends y su alma respiran profundo en total descanso aunque no haya terminado ese deseo de exterminio de parte de sus compañeros alemanes.
Los niños judíos le preguntan al teniente ahrends ¿Por qué nos quieren matar, quemarnos? ¿Porque?
Esa pregunta se la hacen al teniente 20 o 30 veces al día cada vez que está en el hueco 8.
El teniente ahrends contesta: ni yo sé porque, tal vez buscan destruir el descendiente de un grial que nunca encontraran.
El teniente ahrends continua leyéndoles el libro de cuentos, las ultimas paginas.
Teniente ahrends: vacios llenos, las manos prodigiosas y la salida…
El okituverico los baña en agua tibia y resultaban bajo del agua donde respiraban mejor que en la superficie, miles de especies coloridas los saludaban. Un liquipardo, leopardo liquido que habita debajo del agua y corre a mucha más velocidad que en las grandes llanuras, paro se acerca a los niños judíos para lamerlos con gratitud y hablarles.
salen burbujas de su gran boca, cuando revientan salen las palabras del Liquipardo: sean eternos maravillosos niños en nuestro libro ya que en su vida original no se les permitirá.
Los niños judíos no entendían muy bien lo que les trataba de decir el liquipardo, paro ere suficiente con ver y sentir esos maravillosos mundos que no sedan por vencidos a ser desaparecidos.
Después de lo vivido con el liquipardo el okituverico quita el tapon de un pequeño drenaje. Los niños son tragados apareciendo en otra fantasía donde el hombre nieve hace nevar rosas en jardines compuestos de inevitable evolución.
El coronel fleischer regresa moribundo de felicidad porque otro horno ha sido a disposición de él.
El teniente ehrends escucha cuando el coronel fleishrs ordena a los dos soldados alemanes llevar a los niños judíos a otro horno crematorio que están listos para las demandas que se necesita en esa industria del genocidio.
El libro de cuentos mas allá de la vida tiene treinta paginas de las cuales 28 están escritas y las otras dos no tienen numero y están totalmente en blanco. El teniente ahrends tantos años con ese libo de cuentos y en ese preciso momento descubre como salvar a los niños judíos.
Llenar esas paginas vacías moviendo el lápiz tan rápido hasta llegar hacer fugas, escribiendo sus nombres y creando un cuento para ellos donde sean los personajes.
Escribe el teniente ahrends: asher, adif, amidor, amiezer, adina, ahava y aviva en una grotesca maldad de injusticias designadas por el hombre. Mientras el infierno crece en la tierra las nubes soplan y los destierran abriendo un hoyo de justicia en mi corazón, para poder ser un redentor con clamor de vida para encontrasen los 7 niños judíos con sus familias en una tierra prometida donde lo único escrito son bonanzas de fantasías sin fin.
Son entornos clásicos donde las hormigas planean de árbol en árbol. Y allí niños judíos será su entorno de vida mágica. TENIENTE AHRENDS.
El teniente ahrends cuando termina de firmar esa página 29 los niños judíos desaparecen en una luz mágica de color verde y desaparecen para siempre desea vida injusta, pará vivir una dicha promovida de sentimientos positivos.
Los dos soldados alemanes tumban la puerta del hueco 8, no ven los 7 niños.
Los dos soldados alemanes: ¿teniente ahrends donde están los niños judíos?
Teniente ahrends: ya los asesine, los metí en el horno y ya son solo cenizas.
Los dos soldados alemanes: usted está diciendo mentira teniente ahrends. Un traidor vestido de oficial amante de los judíos.
Coronel fleischer: ¡un amante de los judíos bastardo! dame ese libro inútil, somos la raza superior y mis hijos son inmortales porque el padre que tienen pertenece al tercer reich. Ahrends deberías pensar como raza superior que supuestamente eres, pero me doy cuenta de que eres inferior como los judíos, hasta les escribes cuentos, pero no te alcanzo para la ultima pagina, hoy morirás como un judío.
El coronel fleischer desenfunda su arma y le dispara un tiro en cada rodilla del teniente ahrends y le ordena a los soldados alemanes que lo lleven al horno crematorio.
El coronel fleischer le insiste al teniente ahrends que suplique por su vida, que se arrastre y llore, que grite que los judíos no valen la pena y que merecen ser exterminados y serás solamente fusilado.
Teniente ahrends: los judíos como personas valen la pena, me diseccionas fleischer, muérete en vida como has destinado a muchos.
Coronel fleischer: soldados métanlo al horno que se cocine con su libro de cuentos.
El teniente ahrends fue quemado en vida y hasta el último suspiro no aflojo su espíritu al mal y su libro de cuento no se quemo.
Elokituverico reaparece desde lo más adentro de las llamas a los dos soldados alemanes que están muy asombrados.
El okituverico pasa sus manos en las mejillas de los dos soldados alemanes marcándolos con la estrella de los judíos.
Los dos soldados alemanes son recriminados maltratados y quemados por sus compañeros soldados por tener la estrella de los judíos en su rostro.
El coronel fleischer lleva 16 intentos tratando de quemar el libro de cuentos mas allá de la vida. Hizo otro intento pero el horno crematorio estaba tan caliente que algo exploto y voló 2kilometros hasta la cabaña del coronel fleischer donde estaba su familia y unas cajas de municiones altamente explosivas, todo fue exterminado en aquella casa.
La noticia le llego al coronel fleischer, no lo pudo soportar que lo invencible, su familia estuviera murta. Saco su pistola y se la uso en su cabeza, pero se le trabo, el libro mágico le destino morir de viejo.
Nunca más la servirían los intentos de suicidio, estaría muerto en vida hasta los 120años de edad que viviría con dolor de la muerte de su familia en el corazón que le reapareció después de sentir la muerte de su familia.
El okituverico y los 7 niños judíos abrieron la ultima pagina del libro de cuentos y escribieron lo suyo para reencontrarse con el teniente ahrends, lo llevaron con ellos a esa fantasía que el mismo les había escrito para ser felices .
El Libro más allá de la vida se cerró.
J.c.n-mayo.5-2009





Texto agregado el 25-05-2009, y leído por 219 visitantes. (0 votos)


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