Allá afuera,
por calles animadas, indiferente, sublime,
paseas bien acompañada; prevaleces sobre voces
que rematan, destempladas, en estridentes
y frías carcajadas.
Aquí,
en esta cama,
ajado, menguado, inmóvil,
yazgo inerte;
espero,
doblegado,
tinieblas perpetuas. |