A veces pasa,
de la boca sale la palabra
como la flecha hiere
sin ser la intención.
A veces pasa,
uno queda con el corazón
abatido, por la herida que causo.
A veces pasa,
y no hay bálsamo
que cure el dolor,
de quien recibe la palabra,
ni de quien la pronuncio.
A veces pasa,
hoy a mi me sucedió
y el único bálsamo, tu perdón
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