Un tiempo fugaz permanecerás
en esta sustancia acuosa.
Te abrigo y amparo al empaparte en calor,
blandura,
cálida maravilla.
Soy tu cuna originaria
y susurro para ejercitar lo venidero.
De esta estrechez saldrás a plañir.
Esperas al prepararte a lo desconocido.
Te preguntas si no es mejor
seguir en la tibieza de tu hogar.
"¿Qué hay más allá?"
"¿Y ese alboroto?"
Descansa,
sueña;
breve es el lapso,
goza el éxtasis ardiente,
¡vive!
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