COMO EL AGUILA Y EL SAUCE
¿Qué me miras, dices muchas veces,
clavando tu mirada en mi mirada
en tono de sospecha y de misterio?
Y yo, desde el fondo más profundo de mi alma,
te respondo:
Cual se mira al águila imperial
que en su vuelo,
con suma majestad surca los cielos,
así te miro yo.
Como ramas de sauce
que inclinadas,
ven el agua clara de una fuente,
así te veo yo.
Te miro y, al mirarte,
quisiera mantener en mi retina
la imagen viva que fugaz se marcha.
Y quisiera encadenarla a mi destino
y que fuera serena compañera de mi vida.
Mas no temas;
pues aún mirando de tu faz la hermosura,
sabe que,
jamás mirada alguna fue más pura.
|