Al descender del Caballo de hierro
y recibir su aliento carbónico,
los puntos cardinales
son inciertas disyuntivas,
cuatro impactos en el pecho.
La intuición empuja sus pasos
al "sur" de la metrópolis.
Camina con su saco de quimeras al hombro.
Conforme avanza el costal se rompe,
caen los sueños,
se fragmentan,
anida el desamparo. |