**LA ARAÑA EN MI GARGANTA
Hay una araña en mi garganta que teje y teje un sempiterno telar, que disfraza los sonidos y apaga gritos que empezaron en tu lengua y acabaron en mi estómago peleando con el eco.
Dime amor, ¿por qué este menoscabo?, ¿por qué esta lesión en mi corazón, este infierno de ausencia? ¿por qué este absurdo luto?.
Tu pérdida se aloja en mí, y no puedo inhibirla, me taladra la piel y me escuece por dentro…, es esta vena estúpida y dolorida que me cruza en dos, como si este amor no me perteneciera, es esta sensación de irrealidad que me limita, como si fuera a despertar de un momento a otro y una voz trémula y proscrita me anunciara tu muerte, la mía…
(Porque yo moriría, como ya lo hice aquella vez, sólo que tú no te acuerdas…)
Ella era la niña de sus ojos... él siempre se lo decía: “Mon petit chérie... mon adoré”.
Más pequeña que un gusarapo, se enganchaba a su cintura, y se arrastraba tras él tirándole del pantalón. A él le hacía mucha gracia andar con ella a rastras...
Recuerda aún esa maravillosa sensación, como si ni el aire pudiera tocarla porque él estaba allí.
ELLA HABÍA PERDIDO LA LUZ EN SU PRIMER VIAJE. ASÍ SUS OJOS BROTARON OSCUROS COMO SOMBRAS Y SU PRIMERA NOCHE FUE LA MÁS LARGA Y FRÍA.
Eran tiempos de flores en los balcones y damas con sombrillas, aquellos en lo que él se sentaba en su escritorio de madera de roble, escribiendo cartas o arreglando viejos relojes... y ella se acurrucaba a su lado quietecita, oyendo el rasgar de la pluma y los tictac constantes y desacompasados, como si de pequeños corazones volátiles se tratara...
Pero llegó el otro, con los ojos de su madre, como los suyos...
DICEN QUE LE COSTÓ LLORAR, QUIZÁ DEMASIADO SORPRENDIDA POR LA VIDA, QUIZÁ ES QUE PORTABA DENTRO UN NIDO DE ARAÑAS.
Recuerda que era un día gris de viento, aunque aun hacía calor...
En ese momento, era tan pequeña que no entendía qué pasaba, porqué su protector estaba tan nervioso y apenas reparaba en otra cosa que no fuera aquella puerta cerrada con gritos.
Entonces empezó todo lo oscuro... Como en una pesadilla inevitable, salió aquella mujer bañada de sangre... Su expresión era muy extraña, negó con la cabeza y bajó los ojos... Era el momento de entrar a la habitación y de pronto supo que había puertas que no admitirían retorno posible.
CRECIÓ SOLA, COMO UNA EXTRAÑA FLOR EN EL DESIERTO QUE NO SABE SI ES FEA O HERMOSA, PROSPERANDO ENTRE LOS DÍAS MÁS SOFOCANTES Y LAS MÁS HELADAS NOCHES... CON SU RACIÓN DE AGUA Y SU RACIÓN DE VENENO.
Él no reparó siquiera en la cuna, fue directamente a la cama donde yacía la madre, con los ojos cerrados y más blanca que nunca... y empezó a sollozar sin control, era la primera vez que le veía llorar. Era raro que ella no despertara con el ruído que hacía él... Así que, muerta de miedo, fue directamente al bebé.
UNA MAÑANA BLANCA SE DESCUBRIÓ REFLEJADA EN EL AGUA, AUN NO SABÍA DE SUS DONES Y DESVÍOS, SÓLO MIRÓ EL CIELO Y SUS MANOS Y UNA SINGULAR EUFORIA ASALTÓ SU PEQUEÑO ROSTRO.
De pronto la terrible escena que sucedía a su lado pasó a un segundo plano, el pequeño era la cosa más curiosa y frágil que había visto nunca, sus manitas eran miniaturas de las suyas, estaba algo amoratado y su cabecita rubia tenía un poco forma de pepino, Entonces ella le agarró la mano y él abrió los ojos mirándola directamente. En ese instante su corazoncito le dio un vuelco, fue como si un trozo de cielo se hubiera colado en su alma. Y pensó: “¿Cómo algo tan hermoso puede causar tanto dolor?”
CON ESA NUEVA Y TIBIA SENSACIÓN SE LEVANTÓ Y CONTEMPLÓ A LOS OTROS, VIÉNDOLOS EN REALIDAD POR PRIMERA VEZ... PERO UN GRITO SORDO SE QUEDÓ PARA SIEMPRE ATORADO EN SU GARGANTA.
Desde aquel momento ella se encargó de él junto a las cuidadoras, aunque si hubiera tenido pechos le habría amamantado... Y así fueron pasando los años, y ambos crecieron juntos, como dos rosas en un vasto jardín... entre jóvenes nodrizas y solitarios pasillos... Mientras, aquel hombre que antaño había arreglado viejos relojes y escrito epístolas en un majestuoso atril, se dejaba consumir por sus más perversos demonios.
LOS OTROS ESTABAN ROTOS, HABÍA PEQUEÑAS GRIETAS EN SUS CARAS Y CUERPOS. ALGUNOS, LOS MÁS JÓVENES, TENÍAN SÓLO QUEBRADURAS O MANCHAS SUPERFICIALES PERO OTROS... LO MÁS TERRIBLE ERAN LOS MAYORES... OFRECÍAN UN ESPECTÁCULO DANTESCO, LAS YAGAS Y AGUJEROS LOS CONVERTÍAN EN AUTÉNTICOS DESPOJOS ANDANTES.
Desgraciadamente, aún no había llegado lo peor... un ángel negro se fue ciñendo poco a poco sobre sus cabezas, la de todos... una oscuridad que barría la vida dejando las calles desiertas.
Él, que para aquel entonces ya se había vuelto un ser impasible y huraño, estaba más irritable que nunca, apenas estaba con ellos, menos, si es que eso era posible. Pero una tarde fue a buscarla atravesándola con su mirada imponente. Se acercó a ella y la agarró de los hombros, hacía tiempo que él no le prodigaba ningún gesto cariñoso, entonces su expresión se volvió triste y perdida y le dijo:
“Tienes que ser fuerte chérie”
¡Qué fuera fuerte!, ¿quién se había ocupado de la casa desde los cinco años? ¿Quién había cuidado del niño y de ella misma...?
Pero no le dio tiempo a preguntar, él cerró la puerta y en un rato lo oyó gritar a alguien en la entrada:
“¡Es intolerable!!, ¡el trato era por los dos!!, ¿cómo que ahora sólo puede ser uno?!!”
No supo a qué se refería hasta aquella fría madrugada.
Y PENSÓ: ¿CÓMO PUEDEN CAMINAR...? ¿CÓMO PUEDEN VIVIR SIENDO TAN FRÁGILES...??
Todo fue muy rápido, como el corte de una enorme tijera... después de aquello el hielo cerró su corazón a cal y canto... la ira se comió su joven cuerpo y fue a buscarle... ahora tendría que oírla, había respetado su pena, sus agujeros, por demasiado, pero sus ojos podían ser tan fieros y su alma tan negra como la de él.
ENTONCES UN TEMOR PLANEÓ SOBRE SU CABEZA Y CORRIÓ DE NUEVO AL AGUA A BUSCAR SU REFLEJO...
SÍ, COMO TEMÍA, ELLA TAMBIÉN ESTABA EMPEZANDO A ROMPERSE.
Lo encontró abatido sobre el lecho, su rostro estaba tan envejecido de pronto, pero ella no se iba a conmover “¿Por qué?, ¿por qué al niño?!!” le gritó golpeándole el pecho “¡Él era todo lo que tenía!!!, ¿entiendes??? todo lo que yo tenía!!!
A PARTIR DE ESE INSTANTE PROCURÓ NO TOCAR A NADIE, SE LAVABA MIL VECES COMO SI ESO LOGRARA HACER DESAPARECER LAS MARCAS QUE LUEGO SE ABRIRÍAN... Y FUE CRECIENDO COMO SI FUESE UNA APESTADA, PUES TODOS INSCONCIENTEMENTE, EVITABAN ENCONTRARSE CON SU MIRADA, DE ALGUNA MANERA, AUNQUE ELLA NO HABLARA, LES HACÍA CONSCIENTES DE TODAS SUS HERIDAS Y TODA ALEGRIA ABANDONABA SUS CUERPOS.
Entonces él la apartó bruscamente, habló y su voz fue una lápida: “Nena, ya eres una mujer, y no eres ninguna estúpida... Sabes del mal que azota la ciudad, tenía que poneros a salvo, pero sólo podía mandar a uno de vosotros, uno por familia, me lo dijeron la semana pasada... El niño sólo cuenta nueve años, era el que menos posibilidades tenía de sobrevivir... si te hubiera salvado a ti le hubiera condenado a una muerte segura, sin embargo tú ya puedes viajar sola, por eso debes hacer tu equipaje e irte, quizá a la casa del campo, la casa de mis padres en España, puedas estar a salvo, deberás aislarte allí hasta que pase la epidemia, más tarde podrás reunirte con Ricou, no puedo hacer más...”
“Pero, no entiendo nada, ¿por qué no nos vamos los tres a la casa de España??, ¿porqué has tenido que separarnos???, ¿y por qué he de irme yo sola? ¿por qué no vienes tú???”
Y llegaron los cuervos...
“Porque ya no hay esperanza para mí Estelle”
PERO UNA TARDE OCURRIÓ ALGO EXTRAORDINARIO, ALGO QUE GOLPEÓ SALVAJEMENTE SU PECHO INUNDÁNDOLA DE CALOR. POR PRIMERA VEZ ESTABA SIENDO CONSCIENTE DE SU PROPIO CORAZÓN (HASTA ENTONCES MUDO), Y SU CUERPO SE LLENÓ DE UNA TIBIA SABIA QUE DESTRUYÓ TODA LA FRIALDAD REVENTANDO SUS SENTIDOS. NO SABÍA QUÉ ERA AQUELLO, PERO SÍ LO QUE LO HABÍA PRODUCIDO. ALGUIEN LA ESTABA MIRANDO, ERA UN CHICO DE SU EDAD AL QUE NUNCA HABÍA CONTEMPLADO, PERO CLARO, ELLA NUNCA VEÍA A NADIE MÁS ALLÁ DE LOS AGUJEROS.
Entonces vio claramente sus ojos sin luz, como los de un pez muerto, el sudor congelado en su frente, la oquedad de sus mejillas... y una certeza afilada le presionó el pecho... La Que Espera volvía a estar allí, en su casa... ahora había venido a buscarle a él...
Y entonces maldijo a esa puta arpía con cara de pájaro, ¿por qué ella nunca podía verla? Quizá porque estaba siempre allí, siempre esperando el momento de bajar la guadaña, por eso no podía intuirla, para ella siempre era una invitada que llegaba por sorpresa arrebatándole todo aquello que amaba...
LE DESEÓ DESDE ESE INSTANTE, DESEÓ SU CLARIDAD Y SU MIRADA LIMPIA, SIN MÁCULA...
SIN MÁCULA... DE PRONTO REPARÓ QUE TODO EN ÉL ESTABA BIEN, NI UNA MANCHA O YAGA. ERA COMO SI UNA PODEROSA ENERGÍA SE DESPRENDIERA DE SU SER LIMPIANDO TODO CUANTO LO RODEABA, INCLUÍDA ELLA... Y UNA NECESIDAD DE PROXIMIDAD DOLOROSA COMENZÓ A ASALTARLA.
Y supo, supo en ese instante que no se iría, que no se marcharía de su lado, ella era lo único que a él le quedaba... Esta vez iba a sentarse para mirarla a los ojos mientras actuaba, no iba a dejar a su padre morir solo.
¿QUIÉN ERES TÚ HERMOSA CRIATURA, QUE TRAES LUZ A LAS ENTRAÑAS DEL ABISMO?
**HENRI
Hoy soñé que terminaba el mundo
Y que no había salvación para nosotros
Que ya no podría abrazarte
Que morías sin saber la verdad
He soñado con nosotros
Sobrevolando la ciudad
En ese pedazo de cielo
Que aun nos admite...
Y ELLA DESCUBRIÓ LOS RAYOS DEL SOL.
En mis sueños nos veo metidos en un armario, escondidos en el cuarto de aquel hombre al que llamaba padre, siento tu mano sudorosa agarrada a la mía, tu corazón a punto de estallar, el miedo a ser descubiertos. Puedo ver mi ojo a través de la cerradura del armario, tu cabecita apoyada en mi vientre. ¿Tú no puedes vernos?...
ENTONCES ÉL PENETRÓ SU OSCURIDAD Y NO TUVO MIEDO, INESPERADAMENTE SE LE ACERCÓ TANTO QUE SU RESPIRACIÓN SE MEZCLÓ CON LA SUYA Y ELLA SÓLO DESEÓ VER ESE ROSTRO CONTRAÍDO DEL PLACER MÁS PURO, EL MISMO QUE ÉL LE OFRECÍA SIN SABERLO.
Yo me ocupaba de ti, tenías unos preciosos ojos azules, como los míos, como los de nuestra madre. Siempre estábamos juntos, ¿puedes recordar el largo corredor?, yo te asustaba, tú siempre tenías miedo de todo.
Luego nos sentábamos las largas tardes en el tocador de mamá, aun puedo ver los peines y espejos con flores azuladas, yo te peinaba los indomables rizos y a ti te encantaba hacerme trenzas, ella nunca estaba.
Y ASÍ HIZO, DEJÁNDOSE LLEVAR POR EL DESEO LO ATRAJO DE LA MÁS INOCENTE FORMA Y ATRAPÓ SU CUERPO HASTA HACERSE PEDAZOS DEJANDO SALIR LAS ARAÑAS.
Juntos, al caer la noche, nos asomábamos al balcón e imaginábamos historias fantásticas y tú no podías dormir y asaltabas mi cama a media noche abrazándome fuerte.
ÉL, INVADIDO POR UNA INCONTROLABLE LOCURA SE COMENZÓ A DERRAMAR DENTRO, Y ELLA SE DEJÓ LLENAR HASTA QUE LA HUBO COMPLETADO DEL TODO.
EL MUCHACHO, QUE DE PRONTO HABÍA DEJARLO DE SERLO, MIRÓ A AQUELLA CHICA SIN AGUJEROS QUE YACÍA DESNUDA A SU LADO, Y ALGO SUPERIOR A TODO CUANTO HABÍA EXPERIMENTADO LE AZOTÓ POR DENTRO. DE PRONTO, EL RESTO DEL MUNDO DEJÓ DE TENER IMPORTANCIA Y UNA PODEROSA NAUSEA LE APRESÓ EL ESTÓMAGO, DE REPENTE SÓLO LO QUE HABÍA SUCEDIDO EN AQUELLA CAMA TENÍA ALGÚN SENTIDO PARA SU EXISTENCIA... Y LO SUPO, HABÍA CONTRAÍDO LA ENFERMEDAD MÁS VIEJA DEL MUNDO: EL AMOR.
Pero las sombras se ciñeron sobre nosotros, ya nadie recordaba regar las flores y las calles comenzaban a estar cada vez más vacías.
SE LE ACERCÓ DESPACIO Y APENAS EN UN SUSURRO LE DIJO: “CREO QUE TE QUIERO...”
ENTONCES ELLA SE INCORPORÓ Y DE SÚBITO COMENZÓ A VACIARSE, ¿QUÉ LE ESTABA DICIENDO?... ¿LA AMABA? ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ LA AMABA?
ESAS PALABRAS HABÍAN ABIERTO UNA BRECHA EN EL PARAÍSO, UNA BRECHA POR DONDE ESCAPABA TODO EL SUDOR, SEMEN O SANGRE VERTIDOS... Y AL INSTANTE COMPRENDIÓ QUÉ DIABLOS HABÍA PASADO, ¿ASÍ QUE SÓLO HABÍA SIDO AMOR...? QUÉ CRIATURA ESTÚPIDA HABÍA SIDO, ¡SIMPLEMENTE SE HABÍA ENAMORADO!
Una mañana nos levantaron temprano, hicieron tu equipaje a toda prisa y nunca más volví a verte.
EN ESE MOMENTO LAS GRIETAS Y AGUJEROS SE MANIFESTARON CON MÁS FUERZA QUE NUNCA EN SUS DESPREVENIDOS ROSTROS, Y NO SÓLO ESO, DETRÁS DEL ROSTRO DE SU HERMOSO AMANTE COMENZÓ A APARECER LA MIRADA HUECA DE LA QUE ESPERA.
Y ESA MONSTRUOSA IMAGEN DIO PASO A OTRA: LA QUE ESPERA, CON SU DEDO METÁLICO, TOCABA UN PUNTO QUEBRADIZO EN SU PECHO, HASTA ESTALLARLA COMO SI ESTUVIERA HECHA DEL MÁS FINO CRISTAL...
ENTONCES, APENAS CON UN TROCITO DE CORAZÓN, SE ALEJÓ DE ALLÍ SIN MIRAR ATRÁS, BUSCANDO LA SALVACIÓN EN DESCONOCIDOS A QUIEN NO AMAR...
PERO FUERA DONDE FUERA, MIRASE A QUIEN MIRASE, SÓLO VEÍA DESGARROS Y GUADAÑA...AQUEL MAL LLAMADO AMOR HABÍA ACENTÚADO SU MIEDO A LA PÉRDIDA, Y CON ÉL SUS APOCALÍPTICAS VISIONES...
ASÍ HUYÓ A LOS DESIERTOS, DONDE NO HAY NADA QUE MATAR NI QUERER.
Aun siento ese nudo en mi pecho, esa sensación horrible en mi corazón, apenas pude abrazarte por última vez, hacía mucho frío y llorabas todo el tiempo, yo no podía creerlo, no entendía nada, te dije no llores cariño, iremos a buscarte pronto, pero no lo sabía, era lo que me habían dicho, pero eso jamás pasaría, no lo sabía mi Henri, mi Ricou, mi ángel, mi hermano…
ENTONCES LO SUPO... SUPO QUÉ PASABA SI SIEMBRAS UN ÁNGEL EN LAS PUERTAS DEL INFIERNO.
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