Extenuado, dejaba en olvido el caserío y avanzaba por la espesura nevada. El ulular de un búho le alertó. Volteó sobre los hombros y apuró sus pasos para que el astro le acaricie y poder dormir con ella.
Texto agregado el 25-06-2009, y leído por 17 visitantes. (2 votos)