La estafa
“Miguelito” querido:
Ante todo, te cuento que es la primera vez que nos juntemos con Melchor y Baltasar a contestar una carta, el motivo que nos llevo a tomar esta inusual actitud fue la bronca y la indignación que nos produjo tu escrito, ya que con más de dos mil años de trayectoria en el rubro y miles de millones de regalos obsequiados, no nos gusta y nos ofende, que nos quieran tomar por pelotudos.
En tu carta nos contás que te portaste muy bien todo el año, que terminaste con excelentes notas el tercer grado, que ayudaste muchísimo a tu mamá en el cuidado de tu hermanito enfermo y que debido a tu gran comportamiento, te sentías merecedor de una serie de regalos, entre los cuales figuraban, además de otros, una corbata, un reloj suizo y una tabaquera, pedidos que llamaron poderosamente nuestra atención. La desconfianza que genero tu listado, un listado poco común para un niño, nos llevo a chequear en nuestra fuente de datos la dirección del remitente de tu despacho postal, enterándonos que, en tal lugar no vive ningún “Miguelito”, sino que habita un tal “Sergio Ramírez”, de unos cuarenta y nueve años, de estado civil divorciado, sin hijos, de profesión abogado, corroborando de esta manera nuestra sospecha. Le hacemos saber que su pedido ha sido rechazado, también lamentamos comunicarle que hemos notificado de su engañoso actuar a Papá Noel, con quien cruzamos todo tipo de información, sin más, se despiden de usted, los tres Reyes Magos.
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