La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / azulada / Puerto Cipote

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo  Añadir en Facebook [C:413603]

La buena y la mala suerte no siempre se corresponden con las causas que la originan. Que no es cierto que "de tal palo, tal astilla", pues como dijo aquel: "el desorden tal vez sea el orden natural de las cosas".

Y fue a partir de entonces que, como a mata de haba helada tras el cálido mediodía, a Cordelio Caprino le cambió la vida.

Cinco años antes este hombre de estampa adusta y fondo endeble, tuvo la desgracia de casarse con la joven más hermosa de todo Puerto Cipote. Digo bien: la desgracia. Pues esposa guapa y además ardiente, no siempre es conveniencia para marido flácido y contenido. Y fue precisamente la conjunción de belleza y abstinencia unidas, la que llenaba de fuego y deseo los ojos de cualquier pescador del Puerto que al paso de caderas tan bien labradas la mirara. Y fue así como mujer de esta guisa acabó siendo chamuscada por la inflamación incontenible de todo miembro viril que en Puerto Cipote floreciera.

Lo que no sabemos es si, después de lo ocurrido, Cordelio Caprino siguió siendo consentido y blanco a la vez de murmuraciones y burlas. Y si es que lo fuera, ahora con ventaja lo sería. Pues ya lo dijo Góngora: "ándeme yo caliente y ríase la gente" .

El incidente que a Cordelio de cornudo lo llevó a ser persona considerada fue casual como la misma manzana de Newton.

Caprino en una siesta de soledad matrimonial leía abatido bajo un nogal un libro de historias de pescadores en el que se decían cosas como que llevar a bordo un cura o una virgen nunca reportaba buena pesca; pero en cambio si en el barco iba un cornudo, de seguro todos volverían a la lonja con las redes llenas.

Y el final de esta historia previsible ya es por todos. A Cordelio Caprino sólo le bastaría demostrar al patrón del pesquero su acabronada condición, cosa que no le resultó difícil, pues ya de todos conocida era su fabulosa osamenta. Luego le llovieron las ofertas y se forró de una pastuki importante al decir castizo del señor Correa el del caso Gürtel.

Texto agregado el 15-07-2009, y leído por 308 visitantes. (14 votos)


Lectores Opinan
2009-09-30 21:24:19 jaja, tú si que tienes una inspiración a salvaguarda y con luces desopilantes. 5* Buenísimo Shou
2009-09-17 13:14:45 jajajaja Azulada Te has salido con este cuento del gran cornudo suerrtudo. Excelente. Un abrazo. josef
2009-09-15 06:02:54 Texto bien llevado, que me ha gustado. Saludops. Jazzista
2009-08-19 14:00:03 sinceramente no creo tenga parangón el caso del pobre Cordelio Caprino con el caso Gürtel pero es un buen remate, su manejo de la ironía para mí es magia. Besos iolanthe
2009-08-18 13:01:24 Muy bueno , excelente el ingenio , un deleite leerte =D mis cariños dulce-quimer a
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]