Voy y vengo todo el día,
te busco
¡ahi estás!
enmudezco, no existes,
me guiña un ojo la tristeza
y aborrezco la distancia.
¿Estás? ¿me ves?
vuelvo a salir, a entrar
canto otra vez sin ser feliz.
¿que nostalgia puedo tener?
¡sin conocerte!
Yo construyo también
y me destruyo cada vez.
Vertiginosa historia habitada,
destinatario intermitente,
dulces palabras desiertas
poblando espacios ausentes.
|