Bueno, acá vamos, dibujando sueños en una pequeña hoja color tiempo,
dejando caer las cenizas de lo olvidado sobre la mancha de bino de mi alfombra.
Le regalo un sueño a mis miedos para poder besarte,
y mientras convenzo a mi soledad de que sería lindo conocerte,
fumo un cigarro que hace más interesante tu figura detrás de la cortina de humo.
Se detiene el movimiento de tus ojos para posarse al fin en el piano de mi casa...
- ¿Tocas algo para mi?...
Sin contestación comienza a sonar, al principio temerosa, una partitura de algún
compositor olvidado por muchos...
Un beso en mis hombros desnudos, caricias sobre el pecho,
una lagrima que cae sobre mis manos, después... Amor.
Un suspiro final cae en mis oídos con la llegada de la luz al cuarto,
mejor hoy no voy a trabajar, sería lindo conocerte... ¿Tomás un mate?
|