Las palabras se acabaron ahora, hace un montón que no entran en mi mente fastidiosas, por ende no puedo simplificar lo que provoca tu pupila al dilatar. Cuando me miras y me negas el respirar, cuando el resplandor de un gemido puede mas que un mundo destruido y el azar del sonido ese que significa un goce sexual disparan mil palabras calladas que se sonrojan de ser dichas.
Y la melodia esa en tono menor, que me recuerda cuan turbio puede yo tranformar un amanecer y al embellecer vos la aurora, la melodia menor no es mas que una expression solemne.
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