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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / Días de truenos

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Siglo xv. Los dioses adorados le regalaron unas instrucciones al adivino cara sucia, de cómo fabricar un revolver; y a su vez el adivino cara sucia escribe en dos papiros las instrucciones de cómo fabricar el mismo revolver.
El adivino crea un plan para que uno de los papiros lo encuentre el clan totirquios, y el segundo papiro hace que lo descubra el clan de los queservanos.
Los dos clanes quieren la supremacía del territorio Remuan y el adivino cara sucia, quiere que se maten entre los dos clanes y queden las mujeres solas para apoderarse de ellas y hacer su descendencia. Un único clan de la supremacía divina del cual él adivino quiere ser su propio dios.
Los clanes totirquios y queservanos han dejado sus espadas, flechas y demás a un lado, menos sus armaduras y escudos. Ese descubrimiento los ha dejado atónitos, pero dejara halos rivales en un callejón sin salida.
Su sonido es tan fuerte que parece diez mil carruajes hacia la batalla y por eso lo llaman como el trueno de la muerte
Han hecho sus escudos y armaduras más pesadas y resistentes al desfogue de los truenos. Los dos clanes se enfrentan en un conteo final de vidas.
La guerra es propia de tomar el control departe de los dos clanes; estos se encuentran en una gran llanura dispuestos al combate cuerpo a cuerpo ignorando, que el contrario también tiene el poder del trueno.
Los dos clanes con sus ansias de ver correr la sangre del rival y tomar su poder convocan un grito de guerra espeluznante. Se lanzan al brutal enfrentamiento, sus truenos con el sonido seco se escuchan mas lejos de lo que se puede entender.
Ese enfrentamiento deja muertos de un clan y del otro, muy pocos hombre de cada clan han sobrevivido, mientras observan a las esposas buscando a sus esposos entre los caídos. Ese acto de guerra ha dejado a los dos clanes con muy pocos hombres para defender sus aldeas.
El adivino cara sucia, se ríe a carcajadas en su trono mirando en su pozo de agua el transcurrir de la muerte entre los dos clanes.
El adivino siente que es el momento de con quistar Remuan, exterminando los hombres restantes y sus hijos.
El rey orquino del clan totirquios y el rey arbano del clan queservanos hacen un pacto de paz al entender que muy pocos hombres han quedado, y unirse es su solución para defenderse de invasiones de otros territorios hacia ellos.
Los dos yervateros de cada clan unen sus raíces, y mezclan ramas de nombre tallo entrelazado por rayos del sol y la sumergen en agua clara de color purpura.
El agua purpura se levanta por los aires mostrando imágenes claras de que fueron manipulados por un sistema malevo que esta a lo lejos de Remuan, todo esto que observan los yervateros es informado a los reyes.
Los reyes ofendidos con el adivino cara sucia deciden enfrentarlo a como dé lugar.
La nieve se desprende desde los aires con una melodía armoniosa forrando los valles de blanco para que las circunstancias desafiantes, violen esa vista virgen que regala los cielos con sangre, montados en sus caballos y con sus truenos relucidos desfogándose hacia el prójimo , y derramando vidas en un tapete que era blanco.
El adivino cara sucia mirando su bola mágica encuentra que su engaño premeditado no fue eficiente, y sus nuevos enemigos salen de un sistema que el adivino defenderá a muerte, para ser el único que aclamen como su rey desde Remuan hasta donde alcance la vista.
Los clanes totirquios y queservanos hacen una reunión demostrando su solidaridad, con aquel que alguna vez fue su enemigo, y haciéndose sentir como una fuerza latente de que no va hacer fácil borrarlos de su territorio Remuan.
Cabalgan en sus caballos con su escudo en un brazo, sus cascos y seis truenos disponibles para salir por un pequeño cañón con un destino de vida montado en otro caballo. Personas con los pies puestos sobre la tierra a luchar con el que se interponga ante la libertad que desean los clanes.
Trua el guerrero totirquio, acompañado de querbin el queservano, con otros más guerreros entran en una aldea fortalecida en bloque de mentalidad desviada por sus propios enigmas. Sus espadas y arcos con sus respectivas flechas son lanzadas contra los clanes aliados, el guerrero trua deja su escudo a un lado, estira sus dos manos llevando en cada una un trueno cargado de doce relámpagos cada uno, implacables que son destinados hacia sus adversarios.
La lucha es sin miedo alguno, y con demasiado frenesí. De cara frente a las espadas se hacen escuchar como relámpagos provocados por los truenos, destruyendo escudos y armaduras con sus vidas adentro.
A los dos guerreros trua y querbin se les acaban sus truenos y no hay tiempo para recargar, los dos guerreros retoman sus espadas vencidas, por ellos mismos las hacen vencedoras de nuevo manchando el suelo blanco en ríos de sangre, apoderándose de la aldea sertri.
Demostrándole al adivino cara sucia un mundo de guerra que apenas está comenzando.
Guerrero trua: ¡los truenos son eficientes hasta el punto de cargar la munición, son segundos que pueden producir la muerte!
Guerrero querbin: ¡En nuestras travesías de pólvora. Los duelos hombre a hombre hay que fortalecernos mentalmente, y mejorar nuestras tácticas de guerra en oleadas elegidas, mientras que los primeros que llevan truenos dan la oportunidad a los segundos qué truenan con mas oportunidad y así, los terceros tendrán la oportunidad de tronar y no habrá oportunidad de descanso para los rivales!
Guerrero trua: ¡será como dices querbin!
El adivino cara sucia, está furioso con la coalición entre los dos clanes, porque han irrespetado la línea de maldad que ha puesto al frente el adivino.
El adivino ha sacado de su biblioteca creada bajo la tierra un libro llamado por el. El libro de los muertos, que en sus textos indica infinitos proverbios que enseñan magia para revivir los muertos con poderes asombrosos, y viajar hacia ellos, en un conocimiento adquirido de la vida mundana.
El adivino cara sucia comienza a leer el libro de los muertos y hacer mezclas de magias indicadas que intrigan al mismo lector, haciéndolo perder en versos estrafalarios que pueden hacer vagar al mismo limbo en letras y símbolos dominantes que se internan en con ciencias sucias.
El adivino cara sucia pasa las páginas involucrando magia negativa, que por verdad y con secuencias levanta de sus tumbas a la muerte de eras malvadas y los denomina como balicanes, monstruos de cuerpos con sangre negra que desbaratan el tiempo sin dudarlo.
Cara sucia se siente orgulloso de si mismo mirando su bola mágica de cristal fijamente, llegando imágenes del más allá, que si evade los miles de truenos constantes dirigidos hacia él, debe ser un nuevo innovador de lo que quiera él, para el mundo. Será obsoleto y al rey muerto, será rey postulado.
Al adivino no lo intimida esas postulaciones que llegan a su ser mortal, el se cree inmortal y superior a el mismo.
Los balicanes salen por centenares como lava ardiente de las profundidades malditas, más oscuras que todo aquel que pueda aceptar lo entendible.
La marcha de los balicanes, por pleno invierno blanco; a medida de su caminar derriten la nieve castigando lo puro a las vistas y exterminando otros clanes por doquier, que no son fieles al adivino cara sucia.
Al adivino cara sucia ya no le sirve el poder absoluto, solo debe ser el adivino cara sucia. El dios de todos.
La coalición entre los dos clanes queservanos y totirquios los hace más fuertes, poderosos y dedican su mente a la invasión al adivino, y el encuentro en esa grandísima llanura blanca se demostraran su supremacía.
Los llervateros de los dos clanes con la ayuda de un viejo herrero, estudian los pergaminos para fabricar truenos más mortales, metiendo 22 municiones en una cajita larga de metal que en los tiempos actuales los llaman proveedor.
Introduciéndolo en el trueno y decidiendo si se quiere en ráfaga de truenos o trueno a trueno.
Estos nuevos truenos fueron entregados a los dos guerreros quervin y trua.
El paso de los balicanes ya es desmedido con sus truenos, al igual que la coalición. El guerrero quervin con su espada en una mano y en la otra un trueno dirige la mortal y despiadada batalla.
Las ráfagas intimidantes de los truenos de la coalición intimidan a todos sus contrarios de conciencias frágiles y almas débiles, decapitando balicanes y rematándolos sin piedad. Siguiendo con la matanza de unos a otros, conquistando sus cuerpos pantanosos y convirtiéndolos en sangre negra, acabándolos por completo hasta encontrase con el adivino.
El adivino cara sucia desenfunda sus truenos colocándolos a relampaguear sin medida contra los dos guerreros de la coalición mientras ellos respondían con sus nuevos truenos en ráfagas relampagueantes destruyendo al que se creía inmortal, el adivino cara sucia.
La coalición de los clanes sugestionados con sus truenos mortales de poder, tirando al olvido sus aldeas y enfocando sus miradas a la invasión a otras tierras para llevarse lo que necesitan, para seguir imponiendo su poder.
El mal resurge en su trono de nubes negras, riendo a carcajadas como guía los círculos a la izquierda, encargando el poder al mejor postor y derruyéndolos al más mínimo suspiro de debilidad.
j.c.n-11-2009

Texto agregado el 30-09-2009, y leído por 232 visitantes. (1 voto)


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