Siento que si ahora te tomas un minuto para mirarme, moriría. Y se que mañana diré: fue una cursilería. Más aun hoy percibo que si me contemplan la oscuridad de tus ojos me perdería allí, en las pupilas: brillosas de ser besadas.
Se pierden millones de veces los futuros pensamientos que quieren ser reales, se extravían en las locas neuronas. Son imágenes metáforas de mi deseo y nada más desdichado que ser lo más lejos de la realidad.
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