Amado poeta maldito:
te amo porque eres yo mismo,
tu vas entre sombras penando
y yo bajo el sol vegetando.
Amado poeta maldito:
tu sombra se yergue y la mia
ataca, destroza, desangra;
tu sola presencia, la magra
presencia del orco, mi sombra,
tu esencia, mi esencia, mi sueño;
yo esclavo del mundo, tu el dueño,
yo el eco y tu el ser que me nombra. |