UNA CUESTION DE FE
Escena 1
Una oficina sencilla, un hombre y una mujer, él, revisando papeles ella, en una computadora.
- Ósea que vos no podes entender como alguien puede vivir sin creer.
- No, no entiendo, no me explico que sentido le encontrás a la vida, a tu vida.
- Mi vida tiene el mismo sentido que la tuya, o parecida, la única diferencia, que no ando rezando ni pidiendo milagros por ahí.
- No me ofendas.
Él deja por un momento los papeles, la mira, y le contesta.
- Vos no me ofendas, si vos crees, me parece bien, pero no me subestimes a mí por no hacerlo.
- ¿Quien te crees que creo todo esto, decime?- ella responde con otra pregunta, siempre atenta a la pantalla de la computadora.
- No se, ¿decime vos?
- Dios.
- ¿Vos lo viste hacerlo?
- Sos un pelotudo.
- Y vos sos una ignorante.
- ¿Oíste hablar de la “fe” alguna vez?
- Si, oí hablar, igual que vos, igual que todos, porque hasta donde se, nadie la vio todavía.
- ¿Que me queres decir?
- Mira flaca, no es algo en contra tuyo, pero yo no creo en lo que no veo o toco, por lo tanto, me estas pidiendo un doble sacrificio, creer en alguien abstracto, Dios, por medio de un sentimiento abstracto, la fe, doble abstracción, demasiado para mi.
- Entonces, con ese criterio no crees en el amor o la amistad, ¿o la amistad y el amor no son sentimientos abstractos?
- Es diferente, son emociones distintas, te doy un ejemplo, yo puedo tener un sentimiento abstracto, el amor, por la vecinita de enfrente, que tiene nombre y apellido, que la puedo ver y tocar, y que con un poco de suerte, algún día, hasta me la puedo voltear, la amistad, algo parecido, soy amigo de alguien, siento amistad por esa persona, con la cual tomo café o voy al cine y que con suerte algún día, hasta le puedo manguear guita, digamos que en estos casos, en el de la vecinita y el amigo, la abstrácticidad se materializa en ellos.
- No hay caso, vos no entendes, es “una cuestión de fe”, así de simple, “una cuestión de fe”.
- Ustedes los creyentes son iguales a los comunistas, cuando se quedan sin argumentos, te dicen “propaganda yanqui” y te cagan, a la mierda toda teoría, fin de la discusión, vos haces lo mismo, con eso de la “cuestión de fe”.
- Y para vos ¿como se creo el mundo?
- No tengo la menor idea, igual que vos y termina de ordenar las fotos que la vieja tiene que estar por llegar.
- No tenes la menor idea y tampoco te interesa.
- Mira flaca, la diferencia entre nosotros, radica, en que yo miro para abajo cuando algo no entiendo y vos para arriba.
- No comprendo.
- A ver..., un ejemplo, de la misma manera que una hormiga no puede fabricar un avión, una computadora o ni siquiera un martillo, por una simple cuestión de infinidad de incapacidades con respecto al hombre, puedo entender, que alguien, lo que fuese, con una inteligencia superior a la nuestra, con una sabiduría mayor, creo el mundo en que vivimos, así de sencillo, aunque parezca contradictorio, mirando para abajo, comparándome con seres inferiores, entiendo mis limitaciones.
- Entonces vos crees en Dios, aunque lo niegues, vos crees.
- No, no creo, ojala lo haría, así podría hacer la plancha como vos cuando tengo un problema, que esperas una solución divina a tus kilombos, y te dije que termines de ordenar las fotos.
- Ya lo hice, no se las damos hasta que no pague hasta el ultimo mango, no me pase toda la noche de guardia bajo la lluvia por nada.
- Que nochecita anoche, ¿cayeron piedras durante la madrugada?
- Si, gigantes eran, nunca vi tronar y relampaguear así, debe ser por el calentamiento global, y no hay con que darle, la naturaleza es sabia, se esta vengando de todo lo el hombre la viene maltratando, se viene el fin del mundo.
- ¿Así que la naturaleza es sabia porque va destruir la tierra porque algunos no la cuidan?
- Si
- Para mí más que sabia es una rencorosa hija de mil puta.
- ¿Que decís?
- Lo que digo es que si porque unos boludos no la cuidan nos va a castigar a todos, va destruir el planeta, me parece un tanto injusta la naturaleza, muy pelotudo el argumento, porque el día que eso pase, algo que según vos va a pasar, a mi no me consta, todos la que la hicieron mierda ya habrían muerto, ya hicieron su vida, ¿a quien va castigar entonces?, además, que culpa tienen los caballitos de mar, los pajaritos, o la vegetación misma, ¿también la atacaron a la naturaleza?, porque a ellos también destruiría.
- Con vos no se puede hablar- afirma ella dándole poca importancia al comentario al tiempo que comienza a sacar unas fotos de un cajón, luego continua.
- Cuando la vieja vea las fotos y escuche las grabaciones se muere, vas a ver, habría que pedirle el doble de guita.
- ¿Te costo mucho conseguirlas?
- Fue fácil por suerte, siempre se juntaban a la misma hora y en la misma mesa, también iban al mismo hotel y a la misma habitación, así que puse micrófonos y cámaras en esos lugares el día anterior y listo, soy una genia.
- ¿Esta buena la amante?
- Es linda, media ordinaria, pero linda, se viste bien,……(en off de acá en adelante)(luces apagadas) llegaba siempre primera….
Escena 2
Un bar, una mesa, dos sillas, la amante y el viejo.
y se sentaba en la silla que daba a la puerta(termina el relato en off)(se prenden las luces)(una mesa, dos sillas, el lugar, un bar)
Ella entra, saca su saco y se sienta, mira la hora y se queja, en ese momento él llega.
- Veni cuando quieras vos.
El viejo mira la hora y responde.
- ¿Tantas ganas de verme tenias amor que no podías esperar, a ver… exactamente (cheque nuevamente la hora) dos minutos?
- ¿Pensaste lo que te dije?- pregunta la amante nerviosa.
- Hola, ¿como estas?
- ¿Pensaste lo que te dije?- vuelve a pregunta ella esta vez un tanto más agresiva.
- Si, estuve pensando en lo que hablamos, mejor dicho, en tus exigencias, en tus ultimatuns, los estuve analizando, hay algunos puntos que quisiera discutir, algunos directamente ya los aprobé, como la luna de miel en el Caribe, como el de mudarnos a un country, pero otros me gustaría conversarlos
- Te dije que no quería negociar mis pautas, que ya las había considerado profundamente, que si no te gustaban directamente nos dejamos y listo.
El viejo prende un cigarrillo, intenta hacer una pausa y dice.
- Ser joven tiene sus ventajas y desventajas, como tu belleza por un lado y tu intolerancia por el otro, por eso recomiendo que tratemos de buscar algo intermedio que nos satisfaga a ambos.
- No se, que se yo, siempre hay que hacer lo que vos queres.
- Vamos princesita, probemos.
- A ver, ¿que queres modificar?
- Bien, el tema de cuando nos vamos a vivir juntos, me parece que una semana después de asesinar a mi mujer es muy rápido.
- Para mi no, para mi esta bien, - dice ella sacándole el cigarrillo al viejo, robándole una pitada- que tiene de malo que un hombre reinicie su vida después del lastimoso accidente de su mujer.
- De eso también quería hablar- comenta él recuperando el cigarrillo con un suave movimiento quitándoselo de los labios.
- No, de eso no hablo, quedamos que la mataba un ladrón cuando intentaba robarle.
- Si mi amor, eso esta bien, la mata un ladrón que contrato, eso me parece bien, eso dalo por echo, el tema es que vos querías que le dispare y yo pensaba, no se si te parece, que tal vez la podía liquidar con un cuchillo, sale mas barato, bastante menos, la mitad.
- ¡No! y ¡no!, quiero de un balazo, quedamos de un balazo, no quiero con cuchillo, me prometiste un balazo, vos me dijiste un balazo.
- ¿Pero cual es la diferencia?
- Sufre menos la victima, esta comprobado.
- ¿Y desde cuando te preocupa tanto el sufrimiento de mi mujer?
- Algunas veces siento que le estoy haciendo un favor a esa vieja, evitándole el peso de tener que convivir con alguien tan egoísta, tan desinteresado, que ni siquiera es capaz de darle el gustito a su pareja de que mate a su mujer con una bala, aunque sea chiquita la bala.
- Bueno, esta bien, un balazo, como vos quiera mi amor, - le asegura él tomándole una mano-pero por lo menos me gustaría esperar un mes después del asesinato, perdón, el accidente(risas de ambos), levantaría menos sospecha.
- No se, habíamos quedado en una semana, pero bueno, un mes puede ser, pero con una condición
- ¿Cual?
Vuelve a tomar el cigarrillo de los dedos del viejo y contesta.
- En vez de ir de luna de miel al Caribe quiero un mes por Europa.
- Me parece bien.
- Otra cosa, no tan rápido.
- ¿Que?
- Al año, nos casamos y por iglesia.
Él recupera su cigarrillo, da una profunda pitada, lo apaga en el cenicero y responde con poco entusiasmo.
- Si mi amor, lo que vos quieras.
(se apagan las luces)(vuelve el primer escenario y los protagonistas)
Escena 3
Escenario de la 1, él y ella en los mismos lugares.
- Así que el señor no cree en nada, en nada de nada.
Él no contesta.
- Entonces el señor…
- Dejame de romper los huevos, me tenes repodrido, y no te olvides, que el que no cree soy yo, pero la que vendió un auto fundido la semana pasada, fuiste vos.
- ¿Qué tiene que ver?
- No se, pensalo, tal vez algo tiene que ver.
- Yo le dije al tipo que perdía un poco de aceite.
- Un poco de aceite cada un metro, lo estafaste, pero eso si, vos sos creyente, lo que se dice, “religiosamente correcta” ¿sabes porque vos sos creyente o porque sos católica?
- Porque creo en dios y en Jesús, porque…
- Vos sos católica- la interrumpe muy enojado- por lo mismo que sos peronista o hincha de Boca, porque fue lo que eligieron para vos tus viejos, por algo llamado transmisión, ¿o pensas que fue una elección que hiciste con las dos neuronas falladas que tiene tu cerebro?
- Sos un pelotudo.
- Y vos sos una ignorante.
- ¿Como podes hablar con tanta seguridad y énfasis de algo que no conoces, que no sentís, que no podes comprender, de una hermosa necesidad que compartimos las mayoría de los seres humanos?
- ¿Necesidad?, ¿necesidad?, ¿vos me queres decir que creer es una necesidad?
- Si, te lo digo, te lo afirmo.
- Si vos hubieras sido la única sobreviviente de un vuelo que cayó en una isla en medio de la nada cuando tenías dos años, y te hubieses quedada aislada de la sociedad, lejos de toda influencia, de toda carga informática, ¿Qué necesidades hubieses tenido que satisfacer para vivir? ¿comer y beber? o ¿ser católica?
- Con vos no se puede hablar, no entendes, todo se trata de “una cuestión de fe”.
- La que no entiende sos vos, a ver…, como te explico mejor, supongamos que a vos de muy chiquita, te hubiese secuestrado un comando iraní y que te hubiesen llevado a la antigua Persia, vos hoy, serias musulmana, irías al mar con una túnica, andarías con la cabeza cubierta, rezarías el Corán diez veces por día, serias hincha de “Defensores Unidos de Teherán” y odiarías a los judíos, o si tus padres te hubiesen abandonado cuando recién nacías y te hubiese adoptado una familia judía, hoy estarías esperando el Mesías, comiendo casher, trabajando de sicóloga en vez de detective y odiarías a los musulmanes, o me vas a decir que bajo esas circunstancias vos hubieses sido peronista y católica apostólica romana .
(..suena un timbre…interrumpiendo la conversación)
- Atende vos.
- No, anda vos, no me la banco a la vieja chota esa, anda vos.
(la joven se levanta y abre, ambos entran, la vieja se sienta frente a la mujer)
- Buenas noches señora, póngase cómoda, ¿le puedo ofrecer algo, café, un vaso de agua?
- Un vaso de agua si es tan amable.
- Acá tiene.
- Muchas gracias.
- Bueno señora, le tengo noticias, algunas buenas y otras no tanto, las buenas son que usted tenia razón, sus sospechas eran correctas, su marido la engaña, acertó, la felicito, y eso no es todo, también acertó con quien la engaña su esposo, ahí también tenia razón, su marido la engaña con esa mujer mucho mas joven y atractiva que usted, esa de la cual usted tanto desconfiaba, las malas noticias, él piensa abandonarla por ella, y además, por si fuera poco, quiere asesinarla.
- Eso es imposible, él jamás me haría algo así.
- ¿Quiere ver las pruebas?, ¿quiere ver las fotos?
- No puede ser, esto no me puede estar pasando a mí.
- Acá están,
- No puede ser, no puede ser - dice la vieja mirando las fotos.
- Mostrale todas las fotos, a ver si la convences.
Le acerca más fotos.
- No puede ser, no puede ser.
- Ponele la grabación.
(se escucha a la pareja hablar del asesinato)
- No, no puede ser, esto es una mentira, un engaño.
- ¿Quiere que le ponga el video?
- Esto es un engaño, no puede ser, no lo puedo creer – grita solloza la vieja fuera de si.
- Ponele el video
(él coloca un video, la vieja ve imágenes de su marido y la amante en un hotel)
- No, jamás él me haría algo así.
- Disculpe señora, ¿eso que le cuelga, es una cruz? – interrumpe él fastidioso, el monologo de la vieja.
- Si, una cruz, vio que linda y esta otra es una imagen de la virgen de Guadalupe, soy su devota
- ¿Usted cree en Jesús, en sus milagros, en su resurrección y todo eso?
- Si, por supuesto
- Ósea que usted cree en los santos evangelios que se escribieron hace mas de 2000 años, que se escribieron setenta años después de la muerte de Jesús, que son la única fuente que acreditan la historia, que se baso solo en relatos, que encima fue escrita por gente que no lo conoció, usted cree ciegamente en eso, ahora bien, por otro lado, no puede creer que su marido le re contra mete los cuernos, historia acontecida hace un par de horas atrás, historia sustentada por un archivo de fotos, videos, testigos, grabaciones, ¿Qué pasa? ¿es una estrategia para no pagar por nuestro trabajo?
- Señora, tranquilícese, - dice ella tratando de calmar la situación- no le haga caso, tómese un vaso de agua.
- Tal vez la culpa sea mía, tal vez no lo atendí ni cuide como correspondía.
- Lo habrá descuidado bastante señora, para que la quiera matar de un cuchillazo – comenta él cínicamente.
- Sabes una cosa, estoy empezando a sentir enojo, sentimiento abstracto por cierto, el cual me gustaría materializarlo, partiéndote este palo en tu cabeza.
- No discutan por mi, por favor, demasiado ya tengo, ahora debo pensar en que voy a hacer
- Por fin dice algo coherente, le aconsejo que pague lo que nos debe y que se vaya a su casita a pensar.
- Una pregunta señora, ¿a que se refería su marido cuando hablo con su amante de una traición suya, de una infidelidad, eso lo escuche en una conversación que tuvieron en el motel?
- Mirame a la viejita picarona.
- Como les molesta a los hombres la infidelidad, no lo pueden asumir, la simple idea de los cuernos los aterra, todavía siguen creyendo que tienen la exclusividad del engaño.
- Fue hace mucho tiempo atrás, estábamos mal, el viajaba mucho, conocí un hombre, alguien que me brindo toda la contención que necesitaba.
- Contención y algo más.
- Dejala hablar estúpido.
- Pero fue algo fugaz, yo misma se lo conté.
- La entiendo mujer, “esas cosas pasan”.
- ¿Como “esas cosas pasan”?, ¿como “esas cosas pasan”?, queres felicitarla también, dale una copa, un trofeo, y de primer puesto por haberle puesto los cuernos al marido, no te lo puedo creer, la señora re contra cago a su esposo y a vos no se te ocurre otra cosa que decir, “esas cosas pasan”.
- Como les molesta los cuernos a ustedes.
- No me vengas con tu discursito feminista, que ustedes son feministas cuando les conviene, como si en verdad quisieran ser independientes, como si en verdad quisieran tener nuestras responsabilidades, ¿sabes en que se parecen las feministas como vos y los religiosos como ella?
- No, no tengo la menor idea, no sabía que tenían cosas en común.
- Que se les termina la feminidad y la religiosidad a ambos cuando tienen que meter la mano en el bolsillo, las mujeres son feministas hasta que tienen que poner un mango, ahí se les termina la igualdad y los mismos derechos que el hombre, a la hora de pagar, ahí miran para otro lado, que pague el hombre, porque cuando nosotros pagamos, para ustedes, no es un acto machista, lo encuadran como un gesto de caballerosidad, ahí no quieren estar a la altura de los hombres, no les conviene, los religiosos también, se ponen la mejor pilcha, van al sermón dominical, entran a la iglesia esquivando los mendigos, escuchan la misa sobre lo bueno que era Jesús, el sermón de amar al prójimo, de estar cerca de los mas necesitados y enfermos, pero a la hora de meter la mano en el bolsillo, cuando tienen que hacer caridad, se hacen bien los pelotudos, como máximo dan un poquito de los que le sobra, se excusan diciendo, “no podemos solucionar el problema de todos”, y siguen para el shopping.
- Dios algún día te va a castigar.
- ¿A mi va a castigar? ¿cuál seria el cargo en mi contra?, de todas maneras, te pido un favor, avisame si lo ves venir, avisame, porque yo no lo voy a reconocer, ¿sabes que pasa dulce?, todavía no lo vi, no se como se ve, te juro, ni siquiera en fotos lo vi.
- Yo si lo vi, hasta me hablo, me dio fuerzas para continuar.
- ¿Qué dice la vieja mesiánica?
- ¿Cuando fue eso?- ella.
- En la peregrinación a Lujan, estaba exhausta, cansadísima, en un momento tuve que sentarme en el camino, cuando decidía abandonar la caminata, mire al cielo y le pedí fuerzas para continuar, segundos después apareció ante mi y me dijo “vamos, continua” y yo me puse de pie renovada y termine el recorrido.
- Pensar que en ese mismo instante había millones de enfermos y hambrientos esperando su aparición por un milagro, pero parece que eligió darle aliento a usted, pareciese ser que era mas importante su pedido, su pedido para..., ¿para que era?
- Para llegar a Lujan
- Y si, había que darle una mano a usted para ir a visitar a la virgen, ¿nunca pensó que si usted no lo llamaba, capaz que el hubiese ido a otro lado, tal vez a salvar una vida? Yo nunca entendí a la gente que pide estupideces, a quien se le ocurre gastar una llamada a Dios, si realmente es creyente para terminar una caminata, encima, no era que estaba sola en medio del desierto que si no llegaba se moría de hambre y sed, se tomaba un taxi y a la lona.
- Él esta en todos lados, en todo momento.
- Anda a contaselo al padre de alguna criatura que sufrió un accidente.
- Basta, me tenes cansada, - grita ella indignada golpeando el escritorio- ¿que tenes contra la gente que reza y pide cosas?
- Me parecen contradictorios, nada más, siempre me llamo la atención en un partido de fútbol que se define por penales cuando el arquero mira al cielo y pide al todopoderoso atajarlo, al mismo tiempo, esta pidiendo porque el otro lo erré, no solo esta pidiendo una ayuda, sino también, esta rezando por un castigo, ¿quien puede entender una cosa así? ¡Y los boxeadores!, que antes de pelear oran y piden por destrozar a puñetes a su oponente y cuando lo consiguen, cuando dejaron a su rival echo mierda en la lona, medio muerto, miran al cielo y se lo agradecen, ¿hay alguna situación más bizarra que esa?
- Ahora entiendo.
- ¡Milagro!, ¡se ha producido un verdadero milagro!, - dice irónicamente mirando al cielo- la flaca entendió algo, y yo que no creía en ellos.
- Ahora comprendo como abandonaste tu familia, a tu mujer, a tus hijos, sin remordimiento alguno, es más, pareciera que siempre te jactaras de ello, el no comprender, el no creer que a todos nos llega en algún momento el día del juicio final y que en ese momento, en ese instante, tenemos que rendir cuenta de todos nuestros actos en la vida terrenal, te permite vivir sin miedo al veredicto, sin preocuparte por la sentencia celestial.
- ¿Estas drogada?, ¿te fumaste algo antes de venir?, confesalo, y yo que me había puesto contento porque habías entendido algo, volvimos a la normalidad.
- También vi a Satanás- dice la vieja interrumpiendo.
- A la miércoles, también al diablo conoce.
- ¿Cómo es eso señora?
- Satanás se presento una tarde en mi casa, mientras tomaba unos mates, es más, él me contó en aquella ocasión que mi marido me iba a matar, que me queria asesinar, pero no le creí.
Escena 4
En una cocina, la vieja y Satanás
- Buenas doña, ¿como anda?
- Perdón, ¿pero quien es usted y que hace en mi cocina?
- Vamos, no diga que no me reconoce, soy el rey de las tinieblas, el diablo.
- No le enseñaron en el infierno que antes de entrar a una casa hay que pedir permiso, que vergüenza, y si viene por mi alma, no la vendo, así que vino al cohete nomás.
- Con todo respeto querida señora, le comento que no acostumbro a comprar lo que me pertenece, es una cuestión de sentido común vio – dice el diablo tomando una galletita de un plato sobre la mesa.
La vieja lo mira odiosamente, corre el plato de galletitas a un costado y dice.
- Sabia bastante de usted, que era malo, que olía a azufre, que le gustaban las altas temperatura, pero ahora me desayuno, que aparte de todo eso, usted es un ser vanidoso que cree que todo le pertenece.
- En honor a la verdad, casi todo, a ojo de buey, hablando de almas, el 99 por ciento son mías, entre ellas, la suya, pero contrariamente a lo que usted indica, soy un ser con perfil muy bajo, cero vanidoso, fijese, que usted como millones de personas cuyas almas son de mi propiedad, ni siquiera lo saben, no me hace falta andar por ahí contando y mandándome la parte, alardeando de todo lo que tengo, se que son mías y con eso me alcanza.
- No me haga reír, usted no sabe con quien habla, yo soy una ferviente devota de nuestra señora del Guadalupe, soy la encargada del mantenimiento del santuario y todo, nos juntamos todos los jueves allí y solemos, déjeme serle sincera, hablar bastante de usted, y muy mal por cierto, sabemos de sus turbios y manipuladores manejos para conseguir almas, ofreciendo cualquier cosa para obtenerlas.
- ¿Puede ser un mate?
- Esta frió, tipo terere lo tomo yo.
- Entonces no, gracias igualmente.
- Mentira, una bromita, aquí tiene, esta bien calientito.
- Bien, esta buenísimo, volviendo a eso de que yo ando buscando almas a cualquier precio, permítame contarle querida súbdita mía, que es mentira, y en todo caso, en el caso de así fuese, ¿que tendría de malo?, en todo caso seria mejor que cobrar por aceptar su alma, como hace la contra, en donde tienen que pagar el diezmo, en donde hasta para casarse o bautizarse le sacan algo, míreme a los ojos, digame la verdad, a pesar de su escepticismo hacia mi persona,¿tengo algo de razón?
- Y si, digamos que si, no estaría mal que nos pagaran en vez de que nos cobrasen.
- Fijese también querida amiga, que yo, sin esfuerzo alguno, soy el amo y señor del universo, usted vio alguno de mis seguidores golpeando las puertas y tocando los timbres de la casas entregando panfletos religiosos como hace la contra, buscando nuevos seguidores.
- No, no vi.
- Claro que no los vio, ni los va a ver, porque no hay, no hago proselitismo, no me cabe vio, tampoco tengo programas de televisión los domingos a la mañana, ni transmito en vivo y en directo mis ceremonias, no me hace falta, el mercado es mió, sin mensajes, sin santuarios imponentes, pero dejeme aclararle que esto no se debe a un extraordinario trabajo de recolección de afiliados de mi persona, nada más lejos de eso, y no lo digo por falsa humildad, esta situación se da, sencillamente por una cruda realidad, y es que sus almas me pertenecen simplemente por una cuestión natural, por la esencia perversa propia del ser humano.
- Apúrese con el mate que no es un micrófono, y deje de decir incoherencias, parece que salir de su caldera en el abismo, lo pone un tanto incongruente.
- Le doy un ejemplo, usted se cree que yo le obligue o incentive en algún momento a su marido para que la quiera matar a usted de un cuchillazo.
- ¿Qué esta diciendo, esta completamente loco?
- En absoluto, su marido acaba de conocer una mujer, mas joven y atractiva que usted y ya, en su inconciente, esta manejando la idea de asesinarla.
- No lo puedo creer, no puede ser.
- Es así, créame, es así, la va hacer boleta, y yo, no tengo nada que ver, nada de nada, yo jamás anduve por los rincones diciéndole “odiaos los unos a los otros”, o “si mataras”, jamás, lo único que el escucho en el transcurso de su vida fue a la contra, que si pecas, te mandan al infierno, que está mal hacer el mal, que robar está mal, que la violencia está mal, que la corrupción está mal, pero no hay caso che, lo que decía antes, es simplemente una cuestión de la esencia propia humana.
- ¿Pero por qué, por qué, por qué él me quiere hacer esto a mi, no lo entiendo, por qué me engaña con otra, por qué me quiere matar?
- Le cuento, tengo bastante experiencia en esto, la quiere amasijar para sacársela de encima y vivir con la otra, con respecto a porque le es infiel, si quiere tener una buena respuesta, pregúntese a usted misma, acuerdese que fue lo que la llevo a serle infiel a su marido, con el vecino de enfrente, al mes de recién casados y con la vecina de la vuelta de su casa, hace solo un mes.
. Usted sabe todo, no se le escapa nada.
- Y tengo tiempo, no se olvide que mi trabajo es muy sencillo, no como la contra vio, que se la pasa dando sermones, organizando peregrinaciones, eligiendo un representante en la tierra y todo eso para ver si consiguen algún alma, porque ellos no lo dicen, pero saben muy bien que son mías.
- Escúcheme señor diablo.
- Puede decirme Lucifer si quiere.
- Bien, Lucifer, - dice ella acercándole el plato de galletitas -estoy dispuesta a venderle mi alma a cambio de que me devuelva mi marido.
- Le dije, no compro lo que es mío, lo siento.
- ¿No hay nada que pueda hacer?- intenta nuevamente convencer la vieja a Satanás con un movimiento erótico de su pelvis.
- No, no hay nada que hacer, lamentablemente, se me hace imposible complacerla y la voy dejando, me tengo que ir, tengo algunas cositas que hacer, de todas maneras nos estamos viendo, pronto, muy pronto.
(se apagan las luces, se vuelve al escenario 1......
Escena 5
mismo escenario 1, la vieja, él y ella
........ escenario 1)
- Y así fue mi encuentro con el diablo, parece ser que él tenia razón, yo en ese momento no le creí, pensaba que me mentía, me habían comentado en el santuario, en varias ocasiones, que el diablo era un flor de mentiroso, que era de hablar macanas, por eso no le di mayor importancia.
- ¿Es verdad lo suyo con la vecina de la vuelta de su casa?
- Fue hace un tiempo, estábamos mal, el viajaba mucho, conocí una mujer, alguien que me brindo toda la contención que necesitaba.
- Contención y algo más.
- “Esas cosas pasan”- comenta ella tratando de irritarlo.
- ¿Ya se va señora?- dice él poco amable.
- Si, disculpen, no le robo más tiempo.
- Tampoco nos robe más dinero y pague lo que debe.
- Acá tiene, lo que faltaba, gracias.
- ¿No se lleva las fotos la grabación y el video?
- No, pueden tirarlos si así lo desean, creo que no me harán falta, hasta luego.
- Hasta luego, cuídese- dice ella.
La vieja se dirige a la puerta, se detiene frente a ella, pero no la abre, vuelve sobre él, saca su colgante, el de la virgen de Guadalupe.
-Tome joven, tomela, hágame el favor, es mi deseo entregársela, y permítale a esta viejita darle un consejo, sepa que la “mente”es el enemigo, por eso le recomiendo que no piense tanto, dele una ayudita a su cabecita, déle un respiro, no la deje luchar sola, que no analice todo, que no se cuestione todo, proporciónele un descanso, ella necesita delegar un poco, aunque sea, en una pequeña imagen de madera, yo, a pesar de todo, aunque usted no lo crea, lo volvería a hacer.
Él sorprendido la acepta.
- Gracias, y déjeme decirle que lo siento mucho, y perdóneme si fui un poco cruel con usted.
- No se preocupe.
La vieja vuelva hacia la puerta y se va.
- Pobre mujer, me da lastima, pensar que en un rato la van a matar, y lo peor, es que lo sabe.
- ¿Qué vas a hacer con el colgante?
- No se, ¿quién era Guadalupe?
- No tengo la menor idea, lo que si, le voy a pedir un deseo, que no maten a la vieja.
- Dale, yo le pido con vos.
- No lo puedo creer.
- Yo tampoco, ¿cómo hago?
- Veni, acércate, ponete a mi lado.
Ambos se arrodillan, toman a la virgen, elevan sus brazos al cielo y rezan por la vieja en voz baja, luego vuelven a sus lugares.
- Bueno, vamos yendo, es tarde, estoy cansada, además, esta historia me deprimió un poco, tengo que reconocerlo, y eso que tengo experiencia en esta cosas, pero evidentemente, está fue diferente.
- A mi, te digo la verdad, te soy sincero, esta historia de infidelidades y amores a escondidas me generaron cierto cosquilleo en la panza, como que despertaron unos ratones dormidos que tenia en mi cabeza.
- Vamos, no te hagas el vivo conmigo, que te conozco, se a donde queres llegar.
Él se le acerca y con una sonrisa le dice.
- Que queres que te diga, esta situación, este culebrón mexicano mezclado con cierto toque erótico criminal, me provoco cierta estado de excitación, sentimiento libidinoso de más esta decirlo, abstracto también por cierto.
- Es verdad, abstracto – interrumpe ella.
- Si, sentimiento abstracto, casi real por la fuerza con que lo siento recorrer y apoderarse de todo mi cuerpo, el cual me gustaría, mejor dicho, me encantaría, materializarlo en vos, con vos, ¿qué te parece?
- Me parece bien, me parece muy bien....
Fin
|