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Inicio / Cuenteros Locales / nanajua / El fantasma de la 36.

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CUENTO 6- EL FANTASMA DE LA 36 PARTICIPANTE DEL CONCURSO CESIDUL, segundo puesto, escrito en pareja con Maria-del-mar.

Corría el año 1979.

Aquella noche lluviosa, el Gran Hotel Virrey estaba prácticamente colmado. El hecho se debía que esa noche se celebraba el centenario de su inauguración.

Es clásico hotel, era punto de encuentro de la más alta sociedad, escritores, políticos, en fin, todo personaje que se apreciara de serlo, debía, por lo menos, haber tenido una estadía en él.

Entre la gran cantidad invitada, figuraba Lilia Sanz, periodista destacada por su sagacidad y astucia. Se hospedaba en el cuarto piso en la habitación 36, lujosa como pocas y con un gran balcón que daba al jardín.

Vestida para la fiesta, de blanco, de largo y con un insinuante escote, reía para sus adentros pensando que descubriría esa noche y que podría aportar a todos los secretos que ya sabia.

Mientras arreglaba su cabello, pidió un Don Perignon, saboreando su acostumbrada victoria.

No habían pasado diez minutos cuando llamaron a la puerta, una linda camarera le traía la botella y dos copas, cosa que la asombró. Pero cuando le preguntó, la camarera dijo que pensaba que estaba con alguien, y por esa razón las trajo.

Pletórica de felicidad se sirvió en uno de las exquisitas copas de cristal grabados con el nombre del hotel, y cuando iba a brindar, tocaron su puerta. Presurosa, abrió y se encontró con Darío Fuentes, novio oficial desde hacia años y con quien se había despedido en términos muy poco amigables.

Su sorpresa fue grande pero lo hizo pasar, cerró la puerta, y no teniendo mas nada que hacer, le ofreció la otra copa y quedó mirándolo, mientras se escuchaba tras el balcón una música suave que daba inicio a la fiesta.

Pero el hecho fue que ella nunca bajó.

Y no solo eso sucedió, sino que a la mañana siguiente la encontraron muerta, vestida de fiesta, sobre su cama sin abrir. Unico testigo: dos copas de champagne a medio tomar y una botella casi vacía.

Este crimen, pasó a ser el crimen perfecto tanto para la policía como para el periodismo y también la justicia.

Los años pasaron y la verdad, nunca fue develada.-

Treinta años pasaron desde aquella lluviosa noche.

El hotel, jamás perdió su esplendor, por el contrario, fue acrecentándose.

La noche en que celebraban los 130 años de su inauguración, como de costumbre fueron enviadas invitaciones a toda la gente importante. Entre ellos, llegó esa noche Luciano Ortiz, propietario de una cadena de casinos cada vez mas floreciente. El hombre, casi un anciano, fue destinado a la habitación 36 que nunca fue clausurada. Y que por el contrario brillaba por su glamour y buen gusto.-

También llovía esa noche mientras el hombre se vestía para la ocasión. Por el balcón llegaba la música que ejecutaba la orquesta y los murmullos de la gente que iba arribando. Se miró al espejo, no parecía tener 70 años, su pelo lacio y blanco, su sonrisa blanca y sus ojos fijos, le daban aún el aire de seductor que supo tener cuando joven.

Estaba absorto ante el espejo, cuando golpearon la puerta. Abrió y una linda camarera le traía en una bandeja de plata, dos copas de cristal y un Don Perignon. Le aclara que el no pidió nada, pera ella muy sonriente le dice que es un obsequio del hotel. Aun desconcertado, lo acepta mientras la camarera se retira. Presuroso, se sirve una copa y toma un sorbo. La verdad, la suerte le sonreía.

Cuando levanta la copa ante el espejo para volver a brindar, ve atrás suyo una mujer rubia, hermosa vestida de blanco que lo mira fijamente. Es tal la impresión que la copa cae de sus manos y se estrella en el suelo.

Se da vuelta y la ve. Hermosa, viva, radiante, Lilia Sanz le sonríe y le pregunta si no va a brindar con ella.

Después de todo, gran parte de su fortuna de lo debe a ella.

El hombre queda atónito, no sabe que responder.

-Estás muerta…. No se que haces acá… -apenas balbucea-

-Es verdad. Tuve que esperar treinta años para dialogar contigo.

-Vete!! –saca fuerzas de donde no tiene para decirlo- No eres de este mundo.

-No me iré hasta que se haga justicia.

-Qué justicia? Te suicidaste….

- Claro, me suicidé con tu ayuda… Cuando pusiste en el champagne aquel veneno tan difícil de detectar que tu hermano había creado y que nunca patentó. Y que a ti te vino tan bien dármelo, ya que yo había descubierto de que forma te habías apoderado de los casinos.

El hombre se puso más calmo.

-Y si así fuera, dime, de que manera puedes probarlo…. –Esta vez una sonrisa iluminaba su rostro –

-Lo probaré. Me llevaron 30 años elaborarlo. Te he estado observando y veo que llevas en tu cadena, esa que cuelga de tu cuello y que nunca te deja, todos los números de tus cuentas con sus claves, en donde figura toda la historia de tu fortuna mal habida y también donde está depositado el dinero, las cuentas y las propiedades que tienes. Todo eso iba a decirlo treinta años atrás cuando me mataste.

-Solo tú lo sabes. Y eres un fantasma que solo yo puedo ver. Así es que no puedes asustarme. Y voy a agradecerte por el bien de todos que te retires –sonríe- tengo una fiesta que me aguarda.

-Debo decirte algo más Luciano.

-Qué? –pregunta desafiante-

-Cuando brindaste, tomaste del mismo veneno que me diste aquella noche. Ya empezaras a sentir que tus manos se adormecen y que no puedes respirar…

El hombre palidece. Siente que su corazón palpita como loco y que no puede respirar. Se abre la camisa, y es tal su desesperación, que corre hacia el balcón y cae despedido desde el cuarto piso cayendo sobre el asfalto.

El fantasma de Lilia Sanz sonríe. ¿Cómo pudo creer Luciano que ella podría tener el veneno y matarlo?

Levanta su vestido, y flotando sale por el balcón, abandonando la habitación que la albergó treinta años.


Texto agregado el 02-11-2009, y leído por 159 visitantes. (10 votos)


Lectores Opinan
2009-11-11 03:26:38 Impresionante relato, Nanajua. ***** walker
2009-11-05 22:50:45 A CAPERUCITA LA ESCRIBI PARA NOSOTROS. IMPOSIBLE LEERSELOS A LOS NIÑOS JAJAJA. UN ABRAZO fabiandemaza< /a>
2009-11-04 22:30:42 sin saber que eras vos, te dejè mi estrellita. y salistes segunda que lindo el cuento me regustò. pampita
2009-11-04 21:54:18 Tan facil que juegan estas chicas con la muerte. jugama
2009-11-04 01:36:52 Francamente: 1*. Murov
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